Conozca las amenazas de la salud mundial en 2018

Cólera, paludismo, fiebre amarilla, gripe son algunas de las enfermedades a las que este 2018 tendrán que hacer frente especialmente los países víctimas de los conflictos y la pobreza.

La OMS advierte que la falta de recursos incidirá en la preexistencia de emergencia de salud.

El año 2018 no escapará de las emergencias de salud que se presentaron en 2017 a causa de conflictos, desastres naturales o brotes de enfermedades. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que este año podría ser incluso peor que su antecesor.

La falta de preparación, prevención y respuesta a tiempo empeoraría la situación, lo que se convierte en una verdadera amenaza para la salud mundial. A esto se suma la falta de fondos suficientes para que la Organización lleve a cabo sus actividades mientras las necesidades continúan creciendo.

En el sitio web de la OMS se advierte que en este 2018 es inevitable que se declare una nueva pandemia de gripe, ya se dan las condiciones para que se inicie el próximo brote mundial, que es solo cuestión de tiempo y tendrá consecuencias de amplio alcance. Una pandemia grave podría provocar millones de muertes y costar más del 1% del PIB mundial.

La OMS anualmente recomienda virus candidatos para vacunas a fin de proteger a la población de todo el mundo contra la gripe estacional. Más de 150 instituciones de salud pública de 110 países colaboran en la vigilancia y la respuesta mundiales. Pero no hay nada que podamos predecir relativo a la gripe, ni siquiera cómo y cuándo aparecerá la próxima pandemia.

Los conflictos siguen asolando los sistemas de salud de todo el mundo, desde el Yemen hasta Ucrania, desde Sudán del Sur hasta la República Democrática del Congo. Los centros de salud, el personal sanitario y las infraestructuras esenciales son cada vez más el blanco de las partes combatientes, advierte la Organización.

Agrega que en muchos de estos lugares, son más las muertes por enfermedades que se podrían prevenir y tratar o por enfermedades crónicas que las causadas por balas y bombas.

Hacen especial mención a la epidemia de cólera, destacan que más de 2000 años después de la primera referencia documental de la bacteria Vibrio cholerae en un texto de Hipócrates, este patógeno continúa causando infecciones en todo el mundo. A pesar de que se puede prevenir y tratar fácilmente, el cólera mata anualmente a cerca de 100 000 personas en comunidades que sufren también el azote de la pobreza y los conflictos armados.

De igual forma la OMS lanza la advertencia en enfermedades como la difteria, el Paludismo y la fiebre amarilla.

La OMS ha estimado que, cada año, se registran más de 200 millones de casos de paludismo en el mundo, y que esta enfermedad transmitida por mosquitos causa más de 400 000 defunciones.

Una nueva cepa virulenta de meningitis meningocócica C está circulando a lo largo del cinturón africano de la meningitis, amenazando a 26 países, en una situación de escasez aguda de vacuna antimeningocócica en el mundo.

La malnutrición no se escapa este 2018, sobre todo en los niños menores de 5 años. El 45% de las defunciones de menores de 5 años que se producen en el mundo están relacionadas con la desnutrición.

La escasez de alimentos seguirá siendo un grave problema en el Cuerno de África en 2018. Se prevé que, este año, 1,1 millones de niños menores de 5 años sufrirán desnutrición, y que la mitad de la población deberá hacer frente a una grave inseguridad alimentaria. En el Yemen, 7 millones de personas corren riesgo de sufrir desnutrición y 17 millones siguen en situación de inseguridad alimentaria.