Presidente Al-Assad critica postura de mayoría de países europeos sobre realidad en Siria

Los miembros de la delegación italiana consideraron que la narrativa poco realista de larga data promovida por los principales medios de comunicación sobre los eventos en Siria había comenzado a perder gradualmente su efecto en la opinión pública europea.

El presidente Bashar al-Assad, afirmó que la posición de la mayoría de los países europeos sobre lo que sucedió en Siria no fue realista desde el inicio del terrorismo respaldado por extranjeros en el país árabe, y han mantenido esa postura a pesar de los grandes cambios presenciados en los años de guerra.

“Siguieron aplicando una política que favorece a los intereses de Estados Unidos y sus lobbies en lugar de trabajar por sus propios intereses”, explicó el líder sirio este domingo en Damasco, la capital siria, durante una reunión con una delegación de legisladores y políticos italianos encabezados por el senador Paolo Romani.

Los países europeos -agregó-persistieron en su postura a pesar de los grandes cambios que se han observado durante el últimos ocho años.

Assad explicó además que en lugar de trabajar para lograr sus propios intereses, los países europeos continuaron aplicando una política que sirvió a los intereses de Estados Unidos.

El mandatario explicó que hubo una serie de acontecimientos positivos a pesar del hecho de que "los países que impulsaron la guerra, principalmente Turquía y Estados Unidos y sus peones, aún continúan sus políticas al obstaculizar la eliminación total del terrorismo".

Assad también instó a los políticos y partidos europeos a "determinar la forma de Europa a la que aspiran y el papel que quieren que desempeñe".

Los miembros de la delegación italiana consideraron que la narrativa poco realista de larga data promovida por los principales medios de comunicación sobre los eventos en Siria había comenzado a perder gradualmente su efecto en la opinión pública europea.

 

Añadieron  que lo que realmente estaba sucediendo en el país árabe requería que los gobiernos europeos adoptaran una política diferente basada en la realidad y no en lo que promocionaban los medios.