ONU supervisa puntos de control entre Gobierno de Saná y fuerzas de coalición saudita en Hodeidah, Yemen

El Comité de Coordinación Conjunta desplegó puestos de control en Khamiri en la línea del frente de Hodeidah para reducir la escalada en la región de acuerdo con el mecanismo de tregua acordado, y señaló que en los próximos días completará la instalación de puntos en la ciudad de al-Saleh, Housh al-Abkar y al-Manzar al sur de Hodeidah.

  • ONU supervisa despliegue en Yemen de puntos de observación entre Gobierno de Saná y fuerzas de la coalición en Hodeidah

La Organización de las Naciones Unidas supervisó el despliegue y la instalación de puntos de oficiales de enlace entre el Gobierno de Saná y las fuerzas de la coalición de Arabia Saudita en la gobernación de Hodeidah, en el oeste de Yemen.

El Comité de Coordinación Conjunta desplegó puestos de control en Khamiri en la línea del frente de Hodeidah para reducir la escalada en la región de acuerdo con el mecanismo de tregua  acordado, y señaló que en los próximos días completará la instalación de puntos en al-Saleh,  Housh al-Abkar  y al-Manzar  al sur de Hodeidah.

 

En Adén, el jefe de la Asamblea Nacional del Consejo de Transición del Sur -respaldado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU)-, el mayor general Ahmed Saeed bin Brik, advirtió que lo que está sucediendo en la ciudad de Sayun en la provincia sureste de Hadhramaut, donde ministros en el gobierno del presidente Hadi vienen a tal zona, puso  la tregua en riesgo.

En la primavera de 2015, sauditas y emiratíes creyeron que el conflicto sería un paseo triunfal que apenas duraría un breve periodo de tiempo.

 

No les faltaban razones para pensar así puesto que el poderío militar de Arabia Saudita y de los EAU era casi infinitamente superior al de los hutíes y, además, su coalición, que reunía a media docena de países, contaba con el respaldo militar y político de Occidente, especialmente de Estados Unidos, (Israel) y el Reino Unido.

El objetivo inicial de Riad y Abu Dabi era derrotar a los hutíes cuanto antes y restaurar en Saná, la capital, el gobierno reconocido internacionalmente.

Al propio tiempo, nadie contemplaba la división del país en Yemen del Norte y Yemen del Sur, sin embargo, ahora mismo, el empuje de los nacionalistas del sur hace que la secesión sea previsible.