Manuel Marrero Cruz, extitular de Turismo, nuevo primer ministro de la República de Cuba

El de Primer Ministro resulta un cargo que vuelve y que desempeñó el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, desde febrero de 1959 hasta la reforma constitucional en diciembre de 1976, cuando fue elegido presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

  • Manuel Marrero Cruz, extitular de Turismo, nuevo primer ministro de la República de Cuba

El arquitecto Manuel Marrero fue elegido hoy por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento) para ocupar el cargo de Primer Ministro, con lo que se convierte en jefe del Gobierno por los próximos cinco años.

Marrero había sido propuesto por el presidente Miguel Díaz-Canel, como dispone la Constitución proclamada en abril.

En su fundamentación el mandatario significó el desempeño de Marrero al frente del Ministerio de Turismo, así como su honestidad y entrega.

El de Primer Ministro resulta un cargo que vuelve y que desempeñó el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, desde febrero de 1959 hasta la reforma constitucional en diciembre de 1976, cuando fue elegido presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

El jefe del Gobierno es responsable ante el Parlamento y el presidente de la República, a los cuales rinde cuenta e informa de su gestión, de la del Consejo de Ministros (máximo órgano ejecutivo), de su Comité Ejecutivo, en las ocasiones que se le indique.

Tiene facultad para convocar y dirigir las sesiones del Consejo de Ministros o de su Comité Ejecutivo.

Debe atender y controlar el desempeño de las actividades de los organismos de la Administración Central del Estado, de las entidades nacionales y de las administraciones locales.

También solicitar al Presidente de la República la sustitución de los integrantes del Consejo de Ministros y, en cada caso, proponer los sustitutos correspondientes.

Puede designar o sustituir a los directivos y funcionarios, de acuerdo con las facultades que le confiere la ley.

Dispone de prerrogativas para impartir instrucciones y controlar su ejecución a los gobernadores provinciales, otra figura que regresa a la institucionalidad cubana y que serán elegidos en enero.