Realidad incómoda: Daesh ahora más grande que antes

La organización se está recomponiendo y subraya un hecho incómodo: es más grande ahora que hace casi seis años, cuando fundó su autodenominado califato, advirtió un artículo publicado en la revista estadounidense The Atlantic.

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El Estado islámico (Daesh) ha perdido todo su territorio; decenas de miles de sus efectivos fueron eliminados o están encarcelados; y su antiguo líder, Abu Bakr al-Baghdadi, murió; sin embargo,  la organización se está recomponiendo y subraya un hecho incómodo: es más grande ahora que hace casi seis años, cuando fundó su autodenominado califato, advirtió un artículo publicado en la revista estadounidense The Atlantic.

Ansioso por seguir adelante, el presidente Donald Trump ha declarado la victoria sobre Daesh, pero el conflicto continúa, y en la medida en que los candidatos presidenciales demócratas mencionan el tema es para expresar su deseo de retirar las tropas de la comvulsa región árabe

La realidad sugiere que un final definitivo del conflicto sigue estando fuera de alcance, incluso después que Estados Unidos gastó miles de millones de dólares durante dos presidencias para derrotar a Daesh, desplegó tropas a través de Iraq y Siria y lanzó miles de bombas, la aagrupación extremista persiste. 

"ISIS sigue muy intacta", dijo Masrour Barzani, el primer ministro del Kurdistán iraquí, en una entrevista concedida a la revista.

"Sí, han perdido gran parte de su liderazgo. Han perdido muchos de sus hombres capaces. Pero también han conseguido ganar más experiencia y reclutar más gente a su alrededor. Así que no deben ser tomados a la ligera", subrayó.

Barzani observó con preocupación cómo Trump zigzagueaba sobre la presencia de tropas estadounidenses que apoyaban a los kurdos sirios en su propia lucha contra Daesh, y luego aceleró una confrontación con Irán que ha sumido en la incertidumbre a la misión estadounidense en Iraq.

Después de que Trump ordenó el asesinato del general iraní Qassem Suleimani en Bagdad en enero, los políticos iraquíes se comprometieron a expulsar a los cinco mil soldados estadounidenses estacionados en el país para la campaña antiDaesh. Su estatus permanece en el limbo.

Barzani, cuyo gobierno depende en gran medida del apoyo de Estados Unidos, no criticó directamente a Trump por el asesinato de Suleimani, apenas expresó que estaba "sorprendido" por ello y que quería reducir las tensiones regionales.

El enfoque de la administración de castigar al régimen iraní no está ayudando. El ataque a Suleimani fue el punto más alto de meses de tensiones entre Estados Unidos e Irán, que incluyeron ataques relacionados con Irán a los intereses navieros y petroleros en el Golfo Pérsico y ataques con cohetes de las milicias apoyadas por Irán contra las tropas estadounidenses en Iraq.

Después de la muerte de Suleimani, Irán envió misiles que volaron a las bases que albergaban a las tropas estadounidenses en el país. "Esta confrontación definitivamente tendrá un efecto negativo en la lucha contra el terrorismo y el ISIS (acrónimo de Estado islámico), que debería ser la prioridad para todos nosotros", apuntó Barzani.

Pero la razón principal del resurgimiento de ISIS, añadió, es la persistencia de las mismas condiciones que le permitieron levantarse en primer lugar. Siria sigue siendo un caos. En Iraq, los líderes estadounidenses e iraquíes por igual han fracasado durante casi dos décadas en la resolución de problemas como la corrupción, el mal gobierno, el sectarismo y el malestar económico.

A juicio de Barzani otros elementos que también inciden es que gran parte de las áreas de mayoría sunita que fueron bastiones de Daesh todavía yacen en la destrucción, en su mayoría por los ataques aéreos estadounidenses, y algunas están ahora bajo el control de las milicias chiítas apoyadas por Irán.