Detrás de epidemia de Covid-19, ¿la mano de EE.UU.?

Inexorablemente, año tras año desde el comienzo del milenio, la participación de Estados Unidos en la economía mundial se reduce mientras que la de China aumenta, indica el analista en su exposición.

Las evidencias ponen a Estados Unidos detrás de la epidemia del coronavirus que afecta hoy a China y amenaza al mundo, según un artículo de opinión que publica el sitio www.zerohedge.com. 

El periodista y analista brasileño Pepe Escobar desgrana en el artículo No Weapon Left Behind-The American Hybrid War On China (No quedan armas atrás: la guerra híbrida estadounidense contra China) una serie de elementos que sugieren Washington puede estar detrás de la epidemia que afecta al gigante asiático.

Inexorablemente, año tras año desde el comienzo del milenio, la participación de Estados Unidos en la economía mundial se reduce mientras que la de China aumenta, indica el analista en su exposición.

China, subraya, ya es el centro clave de la economía mundial y el principal socio comercial de casi 130 naciones, algo inaceptable para las élites de poder en Washington.

Explica Escobar en su fundamentación que actualmente, una amplia gama de naciones en todo el Sur Global firmaron para ser parte del BRICS, (conjunto formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), cinco naciones con economías emergentes o recientemente industrializadas más importantes del planeta.

Sólo el año pasado, las empresas chinas firmaron contratos por un valor de hasta 128 mil millones de dólares en proyectos de infraestructura a gran escala en docenas de naciones. 

En ese sentido, sostiene, el único competidor económico de Estados Unidos está ocupado reconectando la mayor parte del mundo a una versión del siglo 21, totalmente unida a una red de un sistema de comercio que estuvo en su apogeo por más de un milenio: las Rutas de la Seda de Eurasia.

Al respecto, plantea en su fundamentación, inevitablemente este estado de cosas es algo que sectores entrelazados de la clase dirigente de Estados Unidos simplemente no aceptarían.
Sospechosamente, China enfrentó después de su auge, una epidemia de gripe porcina que mató a la mitad de las existencias, la guerra comercial convocada por Trump, entre otras, y ahora el coronavirus que prácticamente cerró la mitad del país, ejemplifica.

Unido a esto, plantea el analista, está el incesante aluvión de propaganda de la Guerra Híbrida del gobierno de Estados Unidos y precisa que un código del Pentágono en la reciente Conferencia de Seguridad de Munich declaró una vez más que China es la mayor amenaza, económica y militar, para Estados Unidos y por extensión para Occidente.

El análisis aborda la actual situación del Covid 19 y plantea la posibilidad de un ataque con armas biológicas capaz de causar un inmenso daño económico pero protegido por una negación plausible.

Asimismo lanza una inevitable pregunta: ¿Un arma de guerra biológica?, y señala que en la superficie, el coronavirus es un arma biológica de ensueño para aquellos obsesionados en causar estragos en China.

Cita a Francis Boyle, profesor de derecho internacional de la Universidad de Illinois y autor, entre otros, de Bioguerra y Terrorismo, quien sostiene que el coronavirus es un "arma de guerra biológica ofensiva".

Afirma, además, que no hay dudas de que el coronavirus, hasta ahora, es una herramienta políticamente útil enviada por el "Cielo", alcanzando, con una inversión mínima, los objetivos deseados de maximizar el poder global estadounidense.