Tren bioceánico, un megaproyecto en América del Sur

Los Gobiernos de Paraguay, Bolivia, Brasil y Perú firmaron de forma conjunta el reglamento interno que finaliza los pasos previos para la construcción del tren bioceánico, informó el Ministerio boliviano de Obras Públicas.

Tren bioceánico, un megaproyecto

Los Gobiernos de Paraguay, Bolivia, Brasil y Perú firmaron de forma conjunta el reglamento interno que finaliza los pasos previos para la construcción del tren bioceánico, informó el Ministerio boliviano de Obras Públicas.

Representantes de los países que integran el Grupo Operativo Bioceánico (GOB) aprobaron los estudios técnicos y confirmaron la viabilidad de este megaproyecto, que unirá los océanos Pacífico (Puerto de Ilo, en Perú) y Atlántico (Puerto de Santos, en Brasil) cruzando Bolivia.

Los países involucrados acordaron, además, financiar los 14.000 millones de dólares estimados para la obra (que debe estar totalmente concluida en 2024), mediante una asociación entre capitales públicos y privados, al tiempo que recibirán el asesoramiento técnico de la Unión Europea.

En la reunión ministerial, Brasil reveló que aspira trasladar a futuro cerca de 40 millones de toneladas de carga en el tren bioceánico, un proyecto al que se ha invitado además a los Gobiernos de Argentina y Uruguay.

Bolivia es el promotor de la idea de unir los océanos Atlántico y Pacífico por medio de un corredor ferroviario que puede ayudar a esta nación suramericana a solventar su problema de mediterraneidad (falta de salida al mar) mientras dirime una controversia marítima con Chile.

El diseño del trazado inicial estima que los vagones del tren bioceánico partan desde el puerto brasilero de Santos, ingrese a Bolivia por Puerto Suárez, en el extremo este de esa nación, cruce los municipios orientales de Santa Cruz, Montero y Bulo Bulo, y llegue al altiplano de La Paz.

De allí, saldrá a Perú por el Hito 4 (marcador fronterizo), para concluir su recorrido en el puerto de Ilo, a orillas del Pacífico.

Por su parte, Paraguay estará anclado al trazado por medio de un ramal de 500 kilómetros que partirá desde Puerto Carmelo Peralta (al occidente de Paraguay) hasta Roboré, una pequeña ciudad del Departamento boliviano de Santa Cruz.

Este corredor ferroviario contará con una extensión de tres mil 755 kilómetros a lo largo de las tres naciones que inicialmente acordaron la obra, y su objetivo fundamental es interconectar el centro de Suramérica con ambos puertos marítimos para facilitar las exportaciones de la región hacia Asia.

El presidente boliviano, Evo Morales, calificó al tren bioceánico como "el 'Qhapaq Ñan' del siglo XXI", según informó la estatal ABI. El Qhapaq Ñan era la red caminera del Tahuantinsuyo (territorio del Imperio Inca) que estaba formada por un sistema de caminos de enormes distancias, y que vinculaba las ciudades importantes de la costa y de la sierra.

Los técnicos proyectan que este tren, junto a las mercancías, estará en capacidad de transportar 6,16 millones de pasajeros al año para 2021. Y llegará a 13,35 millones de viajeros en 2055.