Etiquetas - #Arabia Saudita

El príncipe heredero de Arabia Saudita llegó el domingo a Pakistán para una visita oficial de dos días y anunció la firma de acuerdos por 20 mil millones de dólares con su tradicional aliado, en medio de las tensiones diplomáticas en la región.

La publicación señaló que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) comenzó a monitorear a Al-Jubeir en 1990 cuando se convirtió en el portavoz de la embajada del Reino en los Estados Unidos y años más tarde, el Mossad presuntamente intentó reclutarlo.

El viaje ocurrió tras la firma al término de 2013 del acuerdo interino entre Irán y las superpotencias sobre el programa nuclear, que se registró un notable avance en las relaciones entre (Israel) y Arabia Saudita.

El príncipe heredero, Mohammed bin Salman, no estuvo vinculado en el incidente, lo que contradice un informe de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA), que concluyó que la operación saudita fue dirigida por el rey de facto de la monarquía, afirma el ministro.

En una declaración a la agencia yemenita de noticias SABA, el general Sari informó que la agresión lanzaron 17 cohetes, 364 proyectiles, 157 disparos de varias armas medianas y ligeras.

De acuerdo con la información que circula en las redes sociales, Zakariya Bader al-Jabir, de seis o siete años, visitaba con su madre la ciudad sagrada de Medina, cuando su progenitora saludó en voz alta en un taxi al gran Profeta del Islam. El hecho, que tuvo lugar el pasado 27 de enero, enfureció tanto al conductor que paró el coche, llevó al niño fuera del vehículo, lo cogió del reverso de su ropa y le cortó la garganta con una pieza de cristal ante los ojos de su madre y los viandantes.

“Las pruebas recogidas en el transcurso de mi misión en Turquía demuestran (...) que Khashoggi fue víctima de un asesinato brutal y premeditado, planificado y perpetrado por representantes del Estado de Arabia Saudita”, afirmó la relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnés Callamard.

Según el ala oficial de los medios de comunicación de las fuerzas hutíes, sus tropas lograron apoderarse de varios sitios dentro de la región de la montaña Al-Qais de la provincia de Jizan, lo que obligó a los efectivos de la coalición saudita a retirarse para evitar ser invadidos.

El presidente de Turquía dijo "la zona segura en el norte de Siria debe estar bajo control turco para que Turquía pueda brindar seguridad". Señaló que Ankara no confía en la Coalición Internacional.

La operación yemenita contó con la cooperación de las unidades de drones y de artillería del Ejército y del movimiento popular Ansar Allah.

“Hemos avisado tarde a las autoridades sauditas de la investigación en el consulado. Hace falta darles un poco más de tiempo para que evalúen nuestra solicitud. Queremos un permiso de las autoridades para entrar al interior”, dijo Callamard a la agencia turca Anadolu.

Un equipo del CICR visitó a la persona en el hospital de Saná varias veces en los últimos días. Su estado de salud se evaluó para saber que estaba en condiciones de viajar. Luego fue trasladado de Saná a Riad a bordo de un avión del CICR, acompañado por dos miembros del personal de la Cruz Roja.

El portavoz de Ansar Allah, Mohammed Abdul Salam, dice que Abdul Malik Al-Houthi está comprometido con el acuerdo de Estocolmo, y criticó al enemigo por su intransigencia y por entorpecer la implementación del pacto.

La agencia AP señaló que agentes encubiertos y disfrazados de inversionistas convocaron a los empleados del laboratorio interdisciplinario Citizen Lab a reuniones para interrogarlos sobre las recientes revelaciones que hizo la empresa de software de vigilancia NSO Group de (Israel).

La relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, también ha pedido permiso para realizar una visita al país árabe, pero hasta el momento las autoridades sauditas no han dado respuesta alguna a sus peticiones

Según el diario estadounidense The Washington Post, Hatoon al-Fassi, activista y profesora de la Universidad King Saud, es una de las mujeres que fue encarcelada en junio de 2018 por sus críticas y su lucha a favor de las féminas en Arabia Saudita, y ahora es blanco de torturas en la prisión donde está recluida.

Esto se produce en medio de la creciente presión internacional sobre Riad tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudita en Estambul en octubre de 2018.

Los manifestantes portaron pancartas y corearon consignas contra los ataques de Arabia Saudita y sus aliados, que han dejado miles de civiles muertos, además de la destrucción de infraestructuras como escuelas, hospitales y zonas residenciales.

El dirigente del movimiento popular, enfatizó que las capacidades militares de las Fuerzas Armadas yemenitas avanzan en todos los niveles en mar, tierra y aire.

Las organizaciones humanitarias Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch pidieron a Arabia Saudita que permita a los observadores independientes reunirse con los detenidos que fueron torturados.