Etiquetas #Colombia

Una trama de corrupción en Cúcuta, Colombia, protagonizada por enviados del opositor venezolano Juan Guaidó, supuestos encargados de atender a los militares desertores. Pero que se habrían apropiado del dinero destinado para ese fin.

El pasado 23 de febrero la frontera venezolana fue escenario de un intento de golpe de Estado dirigido desde Estados Unidos y que sería encubierto por la introducción de supuesta "ayuda humanitaria" al país suramericano pero el montaje de operaciones de bandera falsa para propiciar la violencia y justificar una intervención militar extranjera no resultó como sus organizadores lo planificaron.

Colombia sufre una ola de violencia desde la firma en 2016 del acuerdo de paz entre el anterior Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, principalmente, por la pugna entre grupos rivales para hacerse con los negocios de la antigua guerrilla.

El medio local RCN captó el momento en que niños de la comunidad amorúa, del municipio de Puerto Carreño (este), buscan en los basureros para no morir de hambre.

Durante una rueda de prensa en la Casa Amarilla (sede de la cancillería), afirmó que los mismos medios de comunicación colombianos que atacan a Venezuela desmintieron a Duque en la ONU; "el presidente de Colombia debe asumir las responsabilidades", enfatizó.

La protesta se tornó violenta pues un grupo de encapuchados ingresó por la fuerza en una institución gubernamental que otorga créditos estudiantiles.

Algunos analistas estiman que si bien Trump despidió a Bolton, sus ideas acerca de una confrontación con Caracas están vivas e incluso ganan terreno a otros enfoques de sectores de la administración estadounidense que apoyarían el diálogo.

Bernardo Betancurt, candidato a la alcaldía de Tibú en el Norte de Santander, es la más reciente víctima.

El 29 de agosto último, exdirigentes de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) anunciaron mediante un video el inicio de una nueva etapa de lucha como respuesta a "la traición del Estado colombiano a los Acuerdos de Paz" firmados en 2016.

El vicepresidente para la Comunicación, Jorge Rodríguez, se encargó de presentar las pruebas de la agresión colombiana frente a los diplomáticos acreditados en Caracas.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó la alerta naranja por la amenaza de guerra desde Colombia y anunció que habrá ejercicios militares en todo el eje de frontera. ¿Puede darse una guerra entre ambos países? ¿O acaso la guerra comenzó años atrás y nadie lo anunció?

El presidente Nicolás Maduro ordenó la realización de ejercicios militares en toda la frontera occidental de Venezuela que abarca los estados Zulia (noroeste), Táchira (oeste) y Amazonas (sur), desde el 10 al 18 de septiembre.

En lo que va de este Gobierno (poco más de un año) han sido ultimados 102 dirigentes nativos, lo que reafirma que sigue el genocidio en el país, subrayó Luis Fernando Arias, consejero mayor de la ONIC.

“El gobierno actual de Colombia no quiere la paz, quiere la guerra y lo lamentamos", dijo el mandatario.

Desde el ataque con drones gestado en 2018, han sido varias las denuncias del Gobierno venezolano sobre planes desestabilizadores contra el país, provenientes de Colombia.

El resultado dio al mundo la esperanza de que los conflictos políticos complejos aún podían resolverse a través del diálogo, según opinó Alexander L. Fattal, antropólogo, profesor asistente de la Universidad de California y autor de Guerrilla Marketing: Counterinsurgency and Capitalism in Colombia.

Un comunicado difundido en medios de prensa, señaló que durante una reunión extraordinaria de comandantes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), saludaron a los países garantes y acompañantes del proceso de paz -Cuba, Noruega, Venezuela y Chile-, a los representantes de Naciones Unidas, de la Unión Europea y demás organismos internacionales e individuales y colectivos de otros países.

Organismos en defensa de los derechos humanos y personalidades reiteran que la sociedad colombiana necesita paz y no regresar a la lucha armada.

En un mensaje difundido en redes sociales, Uriel consideró que “cuando las vías legales para las transformaciones profundas de la sociedad están cerradas la vía armada para transformar esta realidad es una alternativa válida”.

El 90 por ciento del ahora partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) sigue en el proceso de paz. Hay que seguirles cumpliendo. A los desertores hay que reprimirlos con toda contundencia. ¡La batalla por la paz no se detiene!, escribió en su cuenta en Twitter el expresidente colombiano Juan Manuel Santos (2010-2018).

Load More