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Pedimos una gran participación en la marcha política, cuya fecha de realización se comunicará próximamente, para el logro de los objetivos propuestos, indicó en un comunicado la Asociación de Profesionales Sudaneses (APS), considerada un opositor movimiento popular.

Guaidó reunió apenas a unas dos mil personas. Y mientras la desesperanza abraza a los partidarios del golpismo, el respaldo cívico-militar en torno al gobierno liderado por el presidente Nicolás Maduro crece.

Los manifestantes rechazaron con su participación en el evento “la intensificación de los viles complots y amenazas de Estados Unidos” y “sus mercenarios en la región” contra Irán.

Organizada por el Movimiento Islámico (afiliado a la Hermandad Musulmana de Jordania), la manifestación se llevó a cabo en el área de Sweimeh adyacente a la Cisjordania ocupada por (Israel).

Los manifestantes destacaron la firmeza ante la agresión y condenaron la guerra invasora de la alianza saudita en Yemen y los crímenes cometidos contra civiles.

El llamado se produce después que la Junta Militar emitió órdenes para poner a las fuerzas irregulares leales a Omar al-Bashir bajo el comando del Ejército y la policía.

Según un comunicado de la Asociación, se están llevando a cabo obras para quitar todas las barricadas que se encuentran frente al Comando General de las Fuerzas Armadas. Además, los profesionales sudaneses hicieron un llamado a los ciudadanos para que se dirijan inmediatamente a participar en las protestas para proteger su revolución y sus logros.

Los activistas lanzaron convocatorias para congregarse en diversas urbes del país, como Bordeaux, Lyon, Chartres, Toulouse, Dunkerque, Lille y París.

En las concentraciones, convocadas por el Consejo de Coordinación de Propaganda Islámica de Irán (CCPI), los ciudadanos señalaron que la clasificación como “terrorista” del CGRI por parte de un país patrocinador del terrorismo, parece más bien una “broma estúpida”.

A la luz de los continuos llamamientos a las manifestaciones en la octava asamblea, Abdul Qader bin Saleh, asumió la presidencia durante un período de transición y exigió que se realice mediante personalidades que no pertenecen al régimen anterior.

La presencia de miles de personas evidencia que la mayoría de la población no está totalmente satisfecha de lo logrado en siete semanas de demostraciones para exigir la dimisión de Bouteflika, que fue efectiva el pasado 2 de abril.

Sin abandonar el reclamo inicial de dimisión del presidente Abdelaziz Bouteflika, los jóvenes enfocaron su reivindicación en que se convoque una asamblea constituyente para modificar la Constitución.

Después de una madrugada en la que decenas de jóvenes se concentraron por varias horas en el centro de Argel, las calles muestran aparente normalidad, aunque con incesantes rumores sobre supuestas divergencias entre los militares y acerca de las circunstancias en que fue detenido Alí Haddad.

Por sexto viernes consecutivo, pero con mayor masividad -según aseguran organizadores y analistas locales-, la ciudadanía se volcó con pancartas, banderas de Argelia y consignas que tienen como denominador común poner fin a 20 años de gestión de Bouteflika, de 82 años y muy enfermo.

Los manifestantes en Tartous y Hassaken expresaron su enérgica condena y rechazo a esa decisión y aseguraron que la misma no cambia los hechos históricos.

El presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika, confirma que las elecciones presidenciales traerán un nuevo presidente al país y que la enmienda de la constitución será el punto de partida para un nuevo camino electoral. El jefe de personal del ejército argelino dice que "cualquier situación difícil sería explotada por partes extranjeras, y que el ejército es responsable de una solución inmediata a la crisis en el país".

Varias ciudades presenciaron las manifestaciones del viernes en las que exigían la retirada del presidente al-Bashir.

Según el corresponsal de Al Mayadeen, las fuerzas de seguridad se han desplegado ampliamente en las plazas y calles principales de la capital y cerca del palacio presidencial en Al-Mouraide, mientras se realizaron manifestaciones populares en varias ciudades del país.

El primer ministro argelino, Noureddine Badawi, dice que el próximo gobierno será un gobierno tecnocrático con todas las competencias y las instituciones constitucionales continuarán funcionando hasta que se elija un nuevo presidente. El jefe de personal del ejército argelino, el teniente general Ahmed Kayed Saleh, promete preservar "la unidad del país y su seguridad y estabilidad en todas las circunstancias".

La secretaria general del Partido Laborista de Argelia, Louisa Hanoun, dijo que "los intentos del régimen para imponer la continuación de la situación actual tienen serias consecuencias…. "No hay elecciones en Argelia, sino un fraude total, la confiscación de la voluntad popular y una exageración en la tasa de participación".