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Los Bacardí soñaban con aquellos tiempos en que la firma era parte de la élite que manejaba Cuba de consumo con las grandes empresas estadounidenses

La ley Helms-Burton, aprobada en 1996 por el Presidente Bill Clinton en una concesión electorera al lobby extremista cubanoamericano, buscaba hacer imposible la derogación del bloqueo económico contra Cuba y convertir el restablecimiento del dominio norteamericano sobre Cuba en condición sine qua non para su fin, dar el tiro de gracia a la Revolución que sobrevivía al derrumbe de la Unión Soviética y desestimular la inversión extranjera en la Isla.

La activación el pasado 2 de mayo de los Títulos III y IV de la Ley Helms-Burton recrudece el bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene Washington desde hace casi seis décadas contra la nación caribeña.

Con esta medida, Washington demuestra una vez más que se vale de cualquier herramienta ilegítima para presionar a las naciones independientes, declaró el vocero de la Cancilleríairaní

Dos servicios de noticias legales, Law360 y Courthouse News, reportaron que la compañía interpuso esa acción en una corte federal de Washington DC contra la Corporación Cimex SA, grupo empresarial de capital estatal cubano; y la Unión Cuba-Petróleo (Cupet).

Por medio de su cuenta en la red social Twitter, el mandatario señaló que el principal objetivo de Estados Unidos al aplicarla es asfixiar económicamente a la mayor de las Antillas, "atacar a la soberanía de terceros países, y destruir a la Revolución cubana".

La compañía de cruceros Carnival Cruise Lines fue el primer blanco de demandas. La activación del mencionado acápite de la Ley Helms-Burton forma parte de la agresiva política asumida por la administración Trump contra el territorio antillano, y tiene como objetivo fundamental desestimular la inversión extranjera en la isla, cuyo Gobierno ha reiterado que la legislación es inaplicable.

También condena el bloqueo contra Cuba y denuncia el impacto extraterritorial de la medida, a la vez que ratificaron su compromiso con el respeto irrestricto de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas; en particular, el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.

Gobiernos y cancillerías del mundo se pronunciaron en contra de la implementación del Título III de la Ley Helms- Burton, anunciada el pasado 18 de abril por la Casa Blanca, que recrudece la ilegal política del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba.

"EE.UU. puede hacer la legislación que quiera y aplicarla a su territorio, pero lo que no puede es pretender a aplicarla a los demás países", dijo Alberto Navarro, embajador de la Unión Europea en Cuba.

Rusia, China, Bélgica y México expresaron su rechazo al recrudecimiento de la hostilidad de Estados Unidos hacia Cuba tras el anuncio de la activación del Título III de la Ley Helms-Burton.

En una declaración del Gobierno Revolucionario, Cuba calificó de irracional la política de hostilidad del gobierno de Donald Trump y recordó su aislamiento ante el cerco que impone desde hace casi seis décadas

Así reaccionó la Unión Europea al anuncio, por parte del Gobierno estadonidense, de activar el Título III de la Ley Hemls-Burton, que permite la admisión de demandas contra empresas extranjeras que usen bienes nacionalizados a EE.UU. en Cuba después del triunfo revolucionario.

Poco después que el secretario de Estado, Mike Pompeo, anunciara en Twitter la decisión de Washington de permitir reclamaciones en cortes norteamericanas sobre propiedades 'confiscadas' (como llaman a las nacionalizaciones de la Revolución cubana), Rodríguez expresó en la propia red social su enérgico rechazo.

Bolton anunciará oficialmente la nueva acción durante un encuentro en Miami, Florida, con participantes en la fallida invasión mercenaria a la isla caribeña iniciada el 17 de abril de 1961, y ante esa audiencia también dará a conocer medidas contra Nicaragua y Venezuela.