¡El árabe en Francia y la lucha contra el espíritu de los tiempos!

El árabe, como cualquier otro idioma, es principalmente un vehículo de transmisión de cultura y de belleza, mucho más allá de una región o una religión. Pero este hermoso idioma, tesoro de Francia, como lo grita alto y fuerte Jack Lang, presidente del Instituto del Mundo Árabe, sigue siendo un asunto polémico.

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    ¡El árabe en Francia y la lucha contra el espíritu de los tiempos!

¿El árabe, un marcador identitario?

Hoy en días, más que nunca, es fundamental y crucial ver el idioma árabe como una riqueza multiconfesional. Nacido del alfabeto arameo y nabateo, el árabe era, desde hace siglos, la herramienta principal de las Iglesias de Oriente y de las comunidades judías para transmitir las ciencias y el conocimiento griego.  

También fue en árabe que Maimónides, el gran filosofo judío, de la Edad Media, escribió la "Guía de perplejos".

Entusiasmo creciente por el árabe

El árabe es el idioma de los científicos, artistas y emprendedores. Es la quinta lengua hablada en el mundo, marcando muchos otros y dejando sus huellas en una parte del léxico francés y miles palabras españolas.  

En Francia, cuando François Ier creó Collège de France en 1530, exigió que la enseñanza se hiciera en árabe, griego y hebreo. Y en la misma época, el gran escritor francés, Rabelais, insistió en la importancia creciente del árabe.  Hasta ahora, las clases de árabe en los famosos institutos como Sciences Po, Normale Sup y Polytechnique, están atestadas.  ¡El multilingüismo es una fuente de riqueza!

El árabe, un tabú en Francia

Por ser estudiado en unos institutos privados, sin ningún control estatal, el árabe empieza a ser mezclado, para algunos, con la lengua del Corán. Una gran confusión que pone en rabia el gobierno francés y le empuja a partir de septiembre 2020 a imponer una importante supervisión de las clases, según “el respeto de las leyes de la República”.

Lo que regocija a Jack Lang, este “aficionado oriental”, es que instaura desde hace algunos años el examen CIMA, diploma de árabe como lengua extranjera, al igual que el DELE para el español y el TOEFL para el inglés. “No debemos dejar la enseñanza del árabe a los religiosos, debemos desarrollar este idioma y darle el prestigio que merece, dejando al lado toda estructura que tiende sólo al comunitarismo”.