Covid-19: lo que debes saber sobre la Tormenta de Citoquinas

Con la finalidad de aclarar y explicar de forma sencilla qué es lo que se denomina una “tormenta de citoquinas”, les compartimos algunas definiciones médicas.

  • Tormenta de citoquinas y Covid-19
    Tormenta de citoquinas y Covid-19

La covid-19 ha hecho que algunos términos médico-científicos hayan traspasado el ámbito de la ciencia y llegado a la población general. No es extraño en estos días oír hablar a personas no profesionales de la medicina o la ciencia sobre la “tormenta de citoquinas”, y no siempre de forma correcta.

Con la finalidad de aclarar y explicar de forma sencilla qué es lo que se denomina una “tormenta de citoquinas”, les compartimos algunas definiciones médicas.

¿Qué son las citoquinas?
Las citoquinas son pequeñas proteínas liberadas por nuestras células que actúan como mensajeros entre las distintas células del sistema inmune (nuestras defensas). Se encargan de coordinar una respuesta inmune eficaz acorde a la infección y de regular la inflamación.

Existen unas cuantas y, mientras que unas llevan el mensaje de que hay que ser más enérgico en la respuesta (son proinflamatorias, p. ej. IL-1, IL-6, TNF, MCP-1), otras se encargan de decir “ya es suficiente, se acabó la batalla” (son antiinflamatorias, p. ej. IL-4, IL-10, TGF).

Normalmente, cuando un microbio entra en el cuerpo, el sistema inmune lo detecta, se activan nuestras defensas y se elimina el germen. Una vez eliminada la amenaza, el sistema inmune se calma y vuelve a la normalidad.

Sin embargo, en algunos casos, el sistema inmune se descontrola y no hay forma de detenerlo. Tenemos al enemigo en casa. En este proceso, las citoquinas que animan (activan) a nuestras defensas a actuar aumentan considerablemente (se produce una tormenta) y su efecto no puede ser contrarrestado por las citoquinas que ordenan el fin de la batalla (las que desactivan las defensas).

El resultado es una respuesta inflamatoria descontrolada y generalizada que se retroalimenta positivamente y que puede dañar seriamente diversos órganos de nuestro cuerpo, tales como el pulmón, riñón, hígado o corazón, siendo potencialmente mortal.

En otras palabras: el daño colateral causado por la respuesta inmune que intenta controlar la infección puede ser más peligroso que el propio microbio.

Sin embargo, contrario a lo que algunos piensan, las tormentas de citoquinas no son exclusivas de la Covid-19 aunque el término sea más común escucharlo durante la Pandemia.

Las tormentas de citoquinas se producen en otras infecciones, en enfermedades autoinmunes (el cuerpo piensa que sus propios tejidos son invasores) y en personas con determinados genes “defectuosos”.

Por ejemplo, se piensa que la gran mortalidad causada por la “gripe española” de 1918 fue debida, en parte, a las tormentas de citoquinas que se produjeron en muchas de las personas infectadas.

Hay medicamentos que reducen de forma general la actividad del sistema inmune, por ejemplo, los conocidos antiinflamatorios, como los esteroides, que actúan sobre los leucocitos. Sin embargo, estas medidas son poco selectivas y a veces no funcionan. Además, reducir de forma general nuestras defensas puede hacer que el microbio que nos infecta se envalentone, vuelva a encontrarse a gusto en nuestro cuerpo y no podamos librarnos de él.

Cada vez hay más tratamientos que modifican o anulan la actividad de esas citoquinas fundamentales para el establecimiento y desarrollo de la tormenta de citoquinas, pero que mantienen en gran medida al resto de las defensas operativas.

A pesar de que muchos de estos tratamientos todavía están en fase de experimentación, estamos convencidos de que la ciencia, como en otras ocasiones, finalmente dará con medicamentos eficaces para contrarrestar esta importante patología.