EE.UU. prepara una acción militar en Iraq, opinan expertos

Los observadores toman en cuenta movimientos de tropas y equipos bélicos norteamericanos en esa nación árabe para considerar que el Pentágono acudirá a una salida por las armas de la presión interna.

  • EE.UU. prepara una acción militar en Iraq, opinan expertos
    Los ocupantes estadounidenses buscan atacar a grupos iraquíes cercanos a Irán como han advertido el secretario de Estado Mike Pompeo o el mismo Trump.

Ante una anunciada recesión económica por la pandemia de Covid-19 y esfuerzos por reducir influencia de Irán, hay sospechas de que Estados Unidos prepara una acción militar en Iraq, precisa un reporte de Prensa Latina.

Los observadores toman en cuenta movimientos de tropas y equipos bélicos norteamericanos en esa nación árabe para considerar que el Pentágono acudirá a una salida por las armas de la presión interna.

Medios de comunicación y expertos políticos anticipan esa posibilidad a las que Washington recurrió en otras oportunidades para evitar una debacle de su economía con pronósticos de una caída de 34 por ciento del producto interno bruto en el tercer trimestre.

Para evitarlo, el presidente Donald Trump, en su desespero por conseguir la reelección, tal vez se decida a lanzar una agresión militar contra Iraq y crear otros conflictos en Medio Oriente.

En línea con su política de presión máxima, los ocupantes estadounidenses buscan atacar a grupos iraquíes cercanos a Irán como han advertido el secretario de Estado Mike Pompeo o el mismo Trump.

Washington asume, de acuerdo con los especialistas, que ese enfoque recortará la influencia de Irán y socavará la cooperación económica, política y cultural entre esos dos países vecinos.

Después del brote de la Covid-19 desencadenante de una recesión económica mundial, el precio del petróleo cayó por debajo de 30 dólares el barril que ocasionó graves daños a las petrolíferas estadounidenses.

El gigante norteño llegó a ocupar el primer lugar mundial de extracción de crudo (unos 12.3 millones de barriles diarios) basado en su sistema de esquisto bituminoso, cuyo proceso encarece el producto final y no puede competir con otros grandes exportadores.

De tal manera que se ha puesto en grave peligro el futuro de esa industria que a la luz de los expertos podría evadir ese pronóstico caso de un conflicto militar en el Levante.

Los tanques pensantes en Washington estiman que con una contienda armada subirá el precio del petróleo y se evitaría la quiebra.

De otro lado, una contienda bélica también acarrearía una amenaza para la seguridad energética de China, cuya dependencia del crudo de Medio Oriente es notoria.

Tal desempeño supone otra herramienta para contener al gigante asiático que por su sostenido crecimiento amenaza el liderazgo mundial de Estados Unidos. Y también sería una forma de conseguir privilegios comerciales de Beijing y de otras economías importantes como las de Europa dependientes del petróleo de esta zona.

Un enfrentamiento en la región podría derivar en afectaciones para Arabia Saudita, reducir su producción y hacerle perder terreno en el mercado que, de acuerdo con las previsiones de los analistas, ganaría el petróleo estadounidense.

Otro elemento consiste en que cualquier aventura militar de Estados Unidos puede impulsar su industria y, en consecuencia, detener la espiral creciente de desempleo de hoy.

Todos esos objetivos se encarrilarían para salvar a Trump que por mal manejo de la Covid-19 y adopción tardía para contenerla, recortaron sus posibilidades de reelección y concedieron ventaja a su rival demócrata, Joe Biden, según recientes encuestas.