Irán sigue buscando vengar la muerte de Suleimani, afirman funcionarios de EE.UU.

Irán continúa sopesando un intento de asesinato contra la embajadora estadounidense en Sudáfrica, según informes de inteligencia de EE.UU., de acuerdo con funcionarios del gobierno familiarizado con el tema, informa el sitio web Politico.

  • Según informes de los servicios de Inteligencia, la embajadora de EE.UU. en Sudáfrica, es uno de los presuntos objetivos iraníes para vengar la muerte del general Qasem Suleimani.
    Según informes de los servicios de Inteligencia, la embajadora de EE.UU. en Sudáfrica, es uno de los presuntos objetivos iraníes para vengar la muerte del general Qasem Suleimani.

La noticia del complot llega cuando Irán continúa buscando formas de vengarse por la decisión del presidente Donald Trump de asesinar Suleimani a principios de este año, dijeron los funcionarios. 

De acuerdo con la publicación, de llevarse a cabo podría aumentar drásticamente las ya graves tensiones entre los EE.UU. e Irán y crear una enorme presión sobre Trump para devolver el golpe, posiblemente en medio de una temporada electoral tensa.

Según informes, los funcionarios de EE.UU. son conscientes de una amenaza general contra la embajadora Lana Marks, desde la primavera. Pero la información sobre la amenaza a la embajadora se ha vuelto más específica en las últimas semanas. 

Aun así, atacar a Marks es una de las varias opciones que los funcionarios estadounidenses creen que el régimen iraní está considerando para tomar represalias desde que el general Qasem Suleimani fue asesinado por un ataque de drones estadounidenses en enero. 

Una directiva de la comunidad de inteligencia conocida como "Deber de Advertir" requiere que las agencias de espionaje de Estados Unidos notifiquen a una posible víctima si la inteligencia indica que su vida podría estar en peligro.

La inteligencia también se ha incluido en la Revisión Mundial de Inteligencia de la CIA, conocida como WIRe, un producto clasificado al que pueden acceder altos funcionarios de política y seguridad de todo el gobierno de Estados Unidos, así como ciertos legisladores y su personal.

Marks, de 66 años, prestó juramento como embajador de EE.UU. en Sudáfrica el pasado octubre. Conoce a Trump desde hace más de dos décadas y ha sido miembro de su club Mar-a-Lago en Florida. 

Los críticos de Trump se han burlado de ella como "diseñadora de bolsos", pero sus partidarios replican que es una exitosa mujer de negocios –sus bolsos homónimos cuestan hasta 40 mil dólares– con numerosas conexiones internacionales. Amiga personal de la difunta Princesa Diana, también nació en Sudáfrica y habla algunos de los principales idiomas del país, entre ellos el afrikáans y el xhosa.

La comunidad de inteligencia no está exactamente segura de por qué los iraníes se dirigen a Marks, que tiene pocos o ningún vínculo conocido con Irán. 

Es posible que los iraníes, apunta Politico, tomaran en consideración su larga amistad con Trump, dijo el funcionario del gobierno de EE.UU.

Por otro lado, funcionarios estadounidenses sostienen que el gobierno iraní también opera redes clandestinas en Sudáfrica, y ha tenido un punto de apoyo allí durante décadas. 

En 2015, Al Jazeera y The Guardian informaron sobre documentos de inteligencia filtrados que detallaban una extensa red secreta de operativos iraníes en Sudáfrica. 

A juicio de Politico, los líderes iraníes tienen un historial de supuestos asesinatos más allá de las fronteras de su país, así como de toma de rehenes, desde que tomaron el poder tras un levantamiento popular a finales de la década de 1970. 

En los últimos decenios, Irán ha evitado en general tomar como objetivo directo a los diplomáticos estadounidenses, aunque las fuerzas apoyadas por Irán, sospecha Politico, llevan mucho tiempo atacando las instalaciones y el personal diplomático de los Estados Unidos en Iraq.

Cabe recordar que Trump alegó después del asesinato de Suleimani que el general iraní había estado planeando ataques contra misiones diplomáticas estadounidenses, aunque más tarde los funcionarios de Estados Unidos pusieron en duda sus afirmaciones. 

Por su parte, algunos analistas dijeron en su momento que es probable que Irán busque otras formas de vengar la muerte de Suleimani. 

El general Kenneth McKenzie, jefe del Comando Central de EE.UU., encabezaba la lista de víctimas de Irán a principios de este año, según los informes de los medios de comunicación. McKenzie dijo el mes pasado que esperaba una nueva "respuesta" de Irán a la actual presencia estadounidense en Iraq.

Durante un foro en línea en agosto, McKenzie dijo que Irán era "nuestro problema central" en la región, y reconoció que el peligro de los representantes iraníes en Iraq había complicado los esfuerzos de Estados Unidos contra Daesh.

Para Politico, Estados Unidos e Irán han sido enemigos acérrimos durante décadas, enfrentándose abiertamente en ocasiones, pero más a menudo librando una oscura batalla por el poder y la influencia en todo el Medio Oriente. Bajo el mandato de Trump, los dos países se han desviado hacia un conflicto militar abierto en más de una ocasión.

A su vez, Irán y Sudáfrica han cooperado en varios frentes en los últimos decenios, incluso en las Naciones Unidas, donde Sudáfrica ha defendido en ocasiones al Irán. Se cree que los depósitos de uranio de Sudáfrica han sido de gran interés para Irán, ya que estaba ampliando su programa nuclear, que Teherán siempre ha insistido en que estaba destinado a fines energéticos pacíficos, no a una bomba. Ambos países también tienen una relación militar, habiendo firmado algunos pactos básicos de defensa.

Según Politico, extrañas tramas conectadas con Irán han sido descubiertas antes. Hace casi una década, los Estados Unidos arrestaron y finalmente condenaron a prisión a un hombre iraní-americano que supuestamente intentó contratar a asesinos del cártel de la droga mexicano para matar al embajador de Arabia Saudita en los Estados Unidos mientras cenaba en el Café Milano, un elegante restaurante de Washington frecuentado por los ricos y poderosos de la ciudad. EE.UU. acusó Suleimani de supervisar el supuesto el complot.