Uliánov: fracasa campaña de máxima presión de EE.UU. contra Irán

Un alto diplomático ruso tilda la campaña de máxima presión de Estados Unidos contra Irán como un símbolo del fracaso de la Administración Trump para lograr sus objetivos contra la nación islámica.

  • Mijaíl Uliánov, representante permanente de Rusia ante las organizaciones internacionales radicadas en Viena (capital de Austria).
    Mijaíl Uliánov, representante permanente de Rusia ante las organizaciones internacionales radicadas en Viena (capital de Austria).

El representante permanente de Rusia ante las organizaciones internacionales radicadas en Viena (capital de Austria), Mijaíl Uliánov, abordó las dos caras de la campaña hostil de Estados Unidos contra la República Islámica.

Tras la salida unilateral de EE.UU. del pacto nuclear de 2015, el propio secretario de Estado de EE.UU, Mike Pompeo, había anunciado 12 duras condiciones para volver a dialogar con Irán, incluyendo el desmantelamiento del programa nuclear y balístico y el retiro del apoyo de Irán al frente de la Resistencia en la región. 

“Estados Unidos se enorgullece de decir que la campaña de máxima presión ha tenido un efecto devastador en la economía iraní. Sin embargo, esa es una cara de la moneda”, dijo el diplomático ruso en un mensaje publicado el sábado en su cuenta de Twitter, según reporta la agencia noticiera IRIB.

Por otro lado, sigue el tuit, está el sufrimiento humano y el debilitamiento del régimen de no proliferación y el fracaso total de los objetivos declarados (las 12 demandas de Pompeo).

Anteriormente, Chris Murphy, senador demócrata por el estado de Connecticut, anunció que no se ha materializado ninguna de las 12 condiciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, para las negociaciones con Irán.

Al tachar de un completo fracaso la política del presidente estadounidense, Donald Trump, Murphy recordó en un mensaje en su cuenta de Twitter que “como parte de la campaña de máxima presión, Pompeo hizo un máximo de 12 demandas de Irán, ninguna de las cuales se ha cumplido”.

Tras anunciar las citadas condiciones en aquel entonces, la Administración estadounidense presidida por Donald Trump, esperaba que al abandonar el acuerdo nuclear y al reimponer las sanciones, pudiera obligar a la República Islámica a realizar nuevas negociaciones nucleares y no nucleares con Washington.

Aun así, tras un año de resistencia máxima iraní ante la presión de EE.UU., se puso de manifiesto que la República Islámica no negociará bajo amenaza e intimidación con la parte norteamericana, acostumbrada a romper pactos.