Jihad Islámica destaca papel de Ansar Allah en la lucha contra (Israel)

“El conflicto en Yemen es una parte integral del conflicto en Palestina, porque históricamente Yemen ha sido parte de la defensa de la causa palestina, y desempeña un papel importante en el apoyo al pueblo palestino y la resistencia ante los ocupantes israelíes”, afirmó Ehsan Ataya, representante de la Jihad Islámica Palestina en El Líbano.

  • Combatientes del movimiento popular yemenita Ansar Allah.
    Combatientes del movimiento popular yemenita Ansar Allah.

Jihad Islámica Palestina destacó el rol del movimiento popular yemenita Ansar Allah a la hora de frustrar los complots de (Israel) y de EE.UU. en la región.

“El conflicto en Yemen es una parte integral del conflicto en Palestina, porque históricamente Yemen ha sido parte de la defensa de la causa palestina, y desempeña un papel importante en el apoyo al pueblo palestino y la resistencia ante los ocupantes israelíes”, afirmó Ehsan Ataya, representante de la Jihad Islámica Palestina en El Líbano.

Ataya hizo estas declaraciones en una reunión mantenida este sábado con el embajador del Gobierno de Salvación de Yemen en Damasco, capital de Siria.

El funcionario palestino añadió que la Resistencia en Yemen contra el proyecto sionista-estadounidense en la región y el aumento del nivel de Resistencia en El Líbano y en la Franja de Gaza son verdaderos obstáculos para las aspiraciones del enemigo sionista de materializar sus planes expansionistas en la región.

Tras calificar la Resistencia en Yemen y Siria como una “gran bofetada” a los planes sionistas en la región, afirmó que los sionistas, debido a sus estrepitosos fracasos, buscaron rápidamente establecer relaciones oficiales con los países árabes, como ha sido el caso Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Sudán.

Sudán, de ejecutar el acuerdo, se convertirá en el quinto país árabe en normalizar las relaciones con Israel. El pasado 15 de septiembre, Bahrein y los EAU firmaron en la Casa Blanca los llamados “Acuerdos de Abraham”, que contemplan el establecimiento de las relaciones con (Israel), uniéndose así a Egipto y Jordania, que impulsaron los nexos con el régimen usurpador en 1979 y 1994.