"Israel" ha demolido 58 estructuras palestinas y ha aprobado unas cinco mil unidades de colonos en Al Quds desde enero

El Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos afirmó el lunes en un comunicado que las autoridades israelíes han intensificado su política de demolición de viviendas y estructuras palestinas y de desplazamiento de palestinos de sus barrios en los últimos cuatro meses, al tiempo que han construido miles de unidades de colonos en la zona.

  • "Israel" ha demolido 58 estructuras palestinas desde enero.

El Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos reveló que las autoridades israelíes han demolido 58 estructuras palestinas y han aprobado planes para la construcción de casi cinco mil unidades de colonos en la Jerusalén Oriental ocupada de Al Quds desde el comienzo del año en curso.

La entidad señaló -en un comunicado- que las autoridades israelíes han intensificado su política de demolición de viviendas y estructuras palestinas y de desplazamiento de palestinos de sus barrios en los últimos cuatro meses, al tiempo que han construido miles de unidades de colonos en la zona.

La organización, con sede en Ginebra, destacó que estas prácticas pretenden perpetuar la discriminación racial y eliminar la presencia árabe palestina en la ciudad santa.

Señaló que las autoridades israelíes han demolido 31 viviendas palestinas desde el comienzo del año en curso, la mitad de las cuales tuvieron lugar en el mes de marzo. Dieciséis de esas casas fueron autodemolidas por sus propietarios para evitar el pago de multas y costes de demolición exorbitantes.

Además, las autoridades israelíes han confiscado tres casas palestinas y han emitido seis órdenes de desalojo de otras viviendas.

Los funcionarios también han emitido órdenes de desalojo contra todos los residentes palestinos del barrio de Wadi al-Rababa, en Jerusalén al-Quds.

Según la organización de derechos, durante los primeros cuatro meses de 2021, las autoridades israelíes también destruyeron 27 establecimientos comerciales y arrasaron otras propiedades, como pozos de agua y muros.

Los funcionarios israelíes también emitieron al menos 40 notificaciones de demolición para los residentes palestinos de varios barrios de Jerusalén oriental al-Quds.

Las fuerzas israelíes se han apoderado de tierras palestinas y las han arrasado durante el periodo mencionado para construir calles que sirvan a los colonos.

Además, el régimen de Tel Aviv dio luz verde a los planes para la construcción de 4 mil 982 unidades de colonos durante el período, en una medida que se considera una fuerte indicación de la amplia discriminación racial practicada por sus autoridades.

Durante la elaboración de esta declaración, según la organización,  28 familias palestinas, compuestas por unas 500 personas, del barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén, han sido amenazadas con el desplazamiento forzoso. Los tribunales israelíes emitieron decisiones que legalizan la incautación de sus viviendas, lo que amenaza con una operación de desplazamiento masivo.

La declaración señaló que, según las estimaciones de las Naciones Unidas, hasta agosto de 2019, se presentaron demandas de desalojo contra 199 familias palestinas en Jerusalén Oriental al-Quds, la mayoría de ellas de organizaciones de asentamientos, lo que puso a 877 personas, incluidos 391 niños, en riesgo de desplazamiento.

Durante los primeros cuatro meses de 2021, los desalojos forzosos y la destrucción sistemática de viviendas han tenido graves efectos físicos, sociales, económicos y psicológicos en las familias afectadas. Son crímenes que pueden equivaler a una limpieza étnica.

Tariq al-Lewa, director jurídico del Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos, dijo que las decisiones y los planes israelíes de evacuar y demoler las viviendas de los palestinos y desplazar a sus residentes para establecer instalaciones judías reflejan el sistema de apartheid que el régimen persigue mediante leyes discriminatorias y políticas injustas.

Las demoliciones y desalojos llevados a cabo por las autoridades israelíes forman parte de sus esfuerzos por desplazar por la fuerza a los palestinos y cambiar el carácter demográfico de la ciudad ocupada, señaló Lewa.

Las autoridades israelíes suelen demoler viviendas palestinas en la Cisjordania ocupada, alegando que las estructuras se han construido sin permisos, que son casi imposibles de obtener. A veces también ordenan a los propietarios palestinos que derriben sus propias casas o que paguen los costes de demolición al ayuntamiento si no lo hacen.

Más de 600 mil israelíes viven en más de 230 asentamientos construidos desde la ocupación israelí de 1967 de los territorios palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este al-Quds.

Todos los asentamientos israelíes son ilegales según el derecho internacional. El Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado en varias resoluciones las actividades de asentamiento de Israel en los territorios ocupados.

Los palestinos quieren que Cisjordania forme parte de un futuro Estado palestino independiente con Jerusalén Oriental al-Quds como capital.