Fuerzas afganas combaten gran ofensiva talibán tras el incumplimiento del plazo de retirada de Estados Unidos

Attaullah Afghan, jefe del consejo provincial de Helmand, dijo que los talibanes lanzaron su enorme ofensiva desde múltiples direcciones y tomaron el control de algunos puestos de control alrededor de las afueras de la capital provincial, Lashkar Gah, el lunes.

  • Miembros de Ejército afgano.
    Miembros de Ejército afgano.

Las fuerzas de seguridad afganas han intentado hacer frente a una enorme ofensiva talibán en la provincia meridional de Helmand, mientras los militantes lanzan incursiones en todo el país asiático devastado por la guerra tras el incumplimiento del plazo de retirada de las tropas estadounidenses para el 1 de mayo.

Attaullah Afghan, jefe del consejo provincial de Helmand, dijo que los talibanes lanzaron su enorme ofensiva desde múltiples direcciones y tomaron el control de algunos puestos de control alrededor de las afueras de la capital provincial, Lashkar Gah, el lunes.

Las fuerzas afganas lanzaron ataques aéreos y desplegaron fuerzas de comando de élite en la zona, añadió.

Los militantes fueron rechazados, pero los enfrentamientos continuaban el martes y cientos de familias habían sido desplazadas, dijo el funcionario.

El Ministerio de Defensa afgano también dijo que las fuerzas gubernamentales habían respondido a las incursiones de los talibanes en al menos otras seis provincias, incluyendo el sureste de Ghazni y el antiguo bastión militante de Kandahar, en las últimas 24 horas.

La cartera señaló que algo más de cien combatientes talibanes habían muerto en Helmand. No dio detalles sobre las bajas sufridas por las fuerzas gubernamentales en las contraoperaciones.

Algunos residentes locales y testigos presenciales hablaron del intenso intercambio de fuego y de las enormes explosiones en Helmand.

"Hubo una tormenta de armas pesadas y explosiones en la ciudad y el sonido de las armas pequeñas era como si alguien estuviera haciendo palomitas", declaró Mulah Jan, un residente.

Helmand era la provincia desértica productora de opio donde las fuerzas estadounidenses y británicas sufrieron la mayor parte de sus pérdidas durante los 20 años de guerra en Afganistán.

La violencia contra los afganos se ha intensificado en las últimas semanas.

En el asalto más reciente, siete soldados afganos murieron en un ataque de los militantes talibanes a un puesto de avanzada del ejército en la provincia suroccidental de Farah el lunes.

Desde que se alcanzó un acuerdo de retirada entre los talibanes y Estados Unidos, los militantes no se han enfrentado directamente a las tropas extranjeras dirigidas por Estados Unidos, pero han atacado sin piedad a las fuerzas gubernamentales en todo el país.

Según el acuerdo alcanzado entre los talibanes y la administración del expresidente estadounidense Donald Trump en Qatar el año pasado, las fuerzas extranjeras debían haber abandonado Afganistán antes del 1 de mayo.

Sin embargo, el presidente estadounidense Joe Biden ha retrasado el plazo del 1 de mayo. El secretario de Estado Antony Blinken también ha dicho que la retirada no significa que Estados Unidos "se vaya".

"Llevamos 20 años comprometidos en Afganistán, y a veces olvidamos por qué fuimos allí en primer lugar, y eso fue para hacer frente a la gente que nos atacó el 11-S. Y lo hicimos. El hecho de que nuestras tropas vuelvan a casa no significa que nos vayamos. No lo haremos", dijo Blinken el domingo.

Los talibanes han lanzado una advertencia de futuros ataques contra las tropas estadounidenses que ocupan el país.

El Pentágono ha dicho que está preparado para cualquier escenario en Afganistán.

"Tenemos que estar preparados para todos los escenarios, y hay una gama de ellos", dijo el lunes el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby.

Las declaraciones de Kirby se produjeron después de que un importante aeródromo internacional en Afganistán fuera atacado cuando Estados Unidos comenzó a retirar oficialmente sus tropas del país el sábado.

Estados Unidos invadió Afganistán en 2001 bajo la bandera de la lucha contra el terrorismo. La invasión derrocó al régimen talibán, pero el grupo nunca cesó sus ataques.