Biden apoya muchas protestas pero no las palestinas

La Casa Blanca seguirá socavando al gobierno cubano mientras refuerza la "relación estrecha y duradera" con el país que está decidido a aplastar al pueblo palestino.

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    Biden apoya muchas protestas pero no las palestinas

El Washington de Biden está reaccionando como cabía esperar por los disturbios de Cuba. Hubo un apoyo automático a los alborotadores, con el presidente de Estados Unidos declarando que estaban haciendo "un llamamiento a la libertad".

Aprobó en gran medida el hecho de que "el pueblo cubano está afirmando valientemente los derechos fundamentales y universales", lo cual es encomiable, pero lo sería aún más si la causa fundamental del descontento cubano no fuera la miseria y el sufrimiento engendrados por la rencorosa cruzada de sanciones de Estados Unidos que se ha librado durante sesenta años, comentó un artículo publicado la página digital Strategic Culture.

Recordó el material que en una reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada el 23 de junio, un total de 184 países votaron a favor de una resolución que exigía el levantamiento del bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba.

Señaló que es el 29º año consecutivo que se aprueba una resolución de este tipo. Y los únicos países que votaron en contra fueron Estados Unidos e "Israel" (con las abstenciones de Brasil, Colombia y Ucrania).

Las resoluciones de la Asamblea General indican el sentimiento de las naciones del mundo en relación con muchos problemas y acontecimientos, pero no son vinculantes, lo que significa que la condena de las violaciones más aborrecibles y vergonzosas de los "derechos fundamentales y universales", como la despiadada campaña de sanciones de Washington contra Cuba, puede ser tratada con desprecio, apuntó el artículo.

Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU son vinculantes si se adoptan de acuerdo con el Capítulo VII de la Carta, pero no son vinculantes si lo hacen de acuerdo con el Capítulo VI, razón por la cual "Israel", el aliado más cercano de Washington, también puede tratar las resoluciones críticas del Consejo de Seguridad con desdén, subrayó.

Más adelante argumentó que según consta en la propia ONU, la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad fue adoptada el 23 de diciembre de 2016 que se refiere a los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados desde 1967.

La resolución afirma que la actividad de asentamiento de "Israel" constituye una "flagrante violación" del derecho internacional y no tiene "ninguna validez legal".

Exige que "Israel" detenga dicha actividad y cumpla con sus obligaciones como potencia ocupante en virtud del Cuarto Convenio de Ginebra.

La resolución fue aprobada por 14 votos a favor y 0 en contra, con la abstención de Estados Unidos, lo que no es la actuación que se espera de un país tan partidario de los "derechos fundamentales y universales", puntualizó.

Además, el Consejo pidió el cese de la actividad de asentamiento israelí, que determinó que no tiene validez legal.

Pero el presidente Biden sigue apoyando incondicionalmente al Estado israelí y el 13 de junio saludó a su nuevo gobierno declarando que "Israel" no tiene mejor amigo que Estados Unidos, comentó.

"El vínculo que une a nuestros pueblos es una prueba de nuestros valores compartidos y de décadas de estrecha cooperación, y mientras seguimos fortaleciendo nuestra asociación, Estados Unidos sigue siendo inquebrantable en su apoyo a la seguridad de "Israel", expresó el mandatario, de acuerdo con Strategic Culture.

Como un gesto de aplacamiento, añadió que se compromete a "trabajar con el nuevo gobierno israelí para promover la seguridad, la estabilidad y la paz para los israelíes, los palestinos y los pueblos de toda la región".

El problema es que la promoción de la "estabilidad y la paz" de Biden no se extiende a los palestinos.

No presta atención a las pruebas de que existe un grave maltrato a la comunidad palestina por parte de "Israel", y también se ignoran declaraciones críticas como las de la Unión Europea.

El 9 de julio, la embajadora de la UE ante la ONU en Ginebra, Lotte Knudsen, señaló que los asentamientos israelíes en territorio palestino son ilegales según el derecho internacional, pero incluso esta condena abierta no provocó ninguna reacción de Washington.

El recién elegido primer ministro de "Israel", Naftali Bennett, se opone rotundamente a la creación de un Estado palestino y, como recoge la BBC, "defiende abiertamente a "Israel" como Estado-nación judío y las reivindicaciones históricas y religiosas de los judíos sobre Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán sirios".

Es un firme partidario de los asentamientos judíos en tierras palestinas y ha declarado que "mientras tenga algún poder y control, no entregaré ni un centímetro de tierra de la Tierra de "Israel". Punto".

Su actitud hacia los palestinos fue resumida por el informe de la BBC de que "una vez amonestó a un miembro árabe del parlamento israelí por decir que los judíos no tenían derecho a asentarse en Cisjordania".

En ese momento dijo que : "Cuando todavía colgaban de los árboles, aquí teníamos un Estado judío". (Se trata de una afirmación intrigante, dado que el 15 de julio las fuerzas israelíes arrasaron y destruyeron totalmente el cementerio cananeo más antiguo conocido en Palestina, en la localidad de al Khadir, a las afueras de Belén; con 4200 años de antigüedad, para construir una carretera para colonos).

Cuando Bennett se convirtió en primer ministro, recibió una llamada telefónica de Biden, quien emitió una declaración en la que decía: "Espero trabajar con el primer ministro Bennett para fortalecer todos los aspectos de la estrecha y duradera relación entre nuestras dos naciones". Y reiteró que "Israel" no tiene mejor amigo que Estados Unidos".

El 14 de julio, el Jerusalem Post informó de que Bennet visitará la Casa Blanca en agosto, decisión que envió mensajes a lo largo y ancho.

El ejército israelí adelantó los planes para construir 3 412 nuevos apartamentos en Cisjordania a lo largo de la estratégica carretera que ayuda a unir Jerusalén Este con el resto de esa región.

Habrá muchos temas de discusión entre Bennett y Biden, pero es de suponer que la ocupación forzosa e ilegal de tierras palestinas por parte de "Israel" no estará entre ellos, añadió el material periodístico.

El pueblo palestino seguirá siendo reprimido salvajemente, con el apoyo abierto de la administración del presidente Biden, y más jóvenes palestinos adoptarán la violencia como solución, opinó.

Cada vez -concluyó- es más probable que se produzca un contragolpe masivo que implique una violencia sin precedentes, pero la Casa Blanca seguirá socavando al gobierno cubano mientras refuerza la "relación estrecha y duradera" con el país que está decidido a aplastar al pueblo palestino.