Despiden al ministro tunecino de Salud por el deterioro de la crisis del coronavirus

El primer ministro, Hisham Al-Mashishi, criticó la decisión del ministro destituido de abrir excepcionalmente centros de vacunación para todos los adultos durante el feriado de Eid al-Adha, lo que provocó la formación de largas colas y el caos frente a los centros que abrieron solo para un número limitado de ellos.

  • Despiden al ministro tunecino de Sanidad por el deterioro de la crisis del coronavirus.
    Despiden al ministro tunecino de Sanidad por el deterioro de la crisis del coronavirus.

El ministro de Salud de Túnez, Faouzi Mehdi, fue destituido de su cargo, en un momento en que Túnez está siendo testigo de una mala gestión de la crisis de la pandemia de la COVID-19 y de los esfuerzos de vacunación contra el virus, especialmente después que el gobierno fue criticado por su mal manejo.

El primer ministro Hisham Al-Mashishi justificó la destitución del ministro de Salud en un discurso que pronunció después de una reunión con altos funcionarios del Ministerio de Salud.

“Ya no puedo reconocer al Ministerio de Salud, cada día hay un problema diferente en cuanto al manejo de la crisis de la COVID-19", dijo.

Criticó la decisión del ministro destituido de abrir excepcionalmente centros de vacunación para todos los adultos durante el feriado de Eid al-Adha, lo que provocó la formación de largas colas y el caos frente a los centros que abrieron solo para un número limitado de ellos.

Durante los primeros días de Eid al-Adha, miles de jóvenes pudieron recibir la vacuna después que se limitara a adultos de 50 años o más y algunas profesiones clasificadas como prioritarias, pero el número de dosis asignadas a la campaña excepcional fue muy limitado.

Al-Mashishi consideró que el paso del destituido ministro de Salud fue improvisado, populista y criminal, cuando canceló el segundo día de la campaña de vacunación.

Durante una entrevista con varios médicos en el Hospital Abderrahmane Mami, gobernación de Ariana, adyacente a la capital, Al-Mashichi describió el enfrentamiento que está librando Túnez contra el coronavirus como una “guerra” en la que todos los funcionarios deben participar o hacerse a un lado.

Túnez registra una de las tasas de muerte más altas del mundo, con alrededor de 18 mil muertes en una población de 12 millones de personas.

En los últimos siete días, el país ha reportado una tasa de 1,4 muertes por cada 100 mil  habitantes, la segunda peor después de Namibia, según un recuento de AFP.