HRW: Demolición de escuelas palestinas por el régimen israelí es un crimen de guerra

Según la organización pro-derechos humanos, Israel ha negado reiteradamente a los palestinos permisos para construir escuelas en Cisjordania y ha demolido escuelas construidas sin permisos, lo que hace más difícil o imposible que miles de niños palestinos reciban educación.

La negativa del Ejército israelí a emitir permisos de construcción de escuela y el derribo de ellas sin permisos es discriminatorio y viola el derecho de los niños a la educación.

Human Rights Watch (HRW) denunció la demolición de escuelas palestinas por órdenes de las autoridades israelíes en la Cisjordania ocupada, y señaló que la medida forma parte de un sistema de planificación discriminatorio que equivale a un crimen de guerra.

Según la organización pro-derechos humanos, Israel ha negado reiteradamente a los palestinos permisos para construir escuelas en Cisjordania y ha demolido escuelas construidas sin permisos, lo que hace más difícil o imposible que miles de niños palestinos reciban educación.

Un informe señala que al menos 44 escuelas palestinas corrían el riesgo de ser demolidas total o parcialmente, ya que las autoridades israelíes dijeron que habían sido construidas “ilegalmente”.

Apunta también que las autoridades militares israelíes, desde 2010, arrasaron o incautaron edificios escolares palestinos o propiedades en el territorio ocupado al menos en 16 ocasiones. Doce de estas últimas ocurrieron desde 2016, y agregó que las fuerzas israelíes atacaron repetidas veces algunas escuelas.

Según Bill Van Esveld, investigador sobre derechos infantiles de HRW, la negativa del Ejército israelí a emitir permisos de construcción de escuela y el derribo de ellas sin permisos es discriminatorio y viola el derecho de los niños a la educación.

La declaración también decía que las demoliciones eran consistentes con otras medidas que el régimen de Tel Aviv había adoptado para hacer “inviables a las comunidades”, incluyendo las demoliciones de casas y el rechazo a darles acceso a servicios como agua y electricidad.