Mariela Castro Espín: "Seguimos inventando el socialismo, cómo hacer una sociedad cada vez más justa"

En aras de las buenas relaciones entre México y Cuba hay episodios de vergüenza que preferimos olvidar, como cuando en 2002 el presidente Vicente Fox pidió al comandante Fidel Castro que cenara y se retirara de una reunión internacional en Monterrey antes de la llegada del presidente estadounidense George W. Bush, dijo Mariela Castro Espín, hija del presidente cubano Raúl Castro y diputada de la Asamblea Nacional.

Mariela Castro Espín, hija del presidente Raúl Castro Ruz, está en Guadalajara. Foto: Arturo Campos Cedillo
En la entrevista con La Jornada, realizada en el marco de la visita que Castro Espín realiza a Guadalajara, donde el martes recibirá el Premio Maguey por su activismo, galardón que otorga el Festival Internacional de Cine, la diputada cubana recordó las palabras del papa Francisco: "América Latina sufre la existencia de algunos cipayos". Nosotros no le abrimos la puerta a los vendepatrias.

Mariela Castro, quien manifestó estar agradecida del premio que le otorgará la Universidad de Guadalajara en el festival internacional de cine, afirmó ser respetuosa de los asuntos internos de México, pero "me siento en la libertad de decir que México es muy querido por Cuba, por su solidaridad con nuestro país y de algunos de sus representantes, empezando por Lázaro Cárdenas, el pueblo cubano siempre lo tiene presente, eso no se olvida y se lo transmite a las nuevas generaciones".

A su juicio, México tiene problemas internos muy complejos e indicó respetar la crítica interna que el pueblo mexicano hace a su situación.

Al referirse al nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo que no tenía la menor idea de lo que va a hacer y que prefiere tener esperanza de que las cosas no serán tan terribles como parecen ser, por el bien del pueblo estadounidense y por el bien de los pueblos americanos.

A la pregunta de que si ha cambiado la política migratoria hacia los cubanos con la llegada de Trump, Castro Espín dijo que no. "Quisiera que ese mismo trato se lo dieran a los inmigrantes de todo el mundo que llegan a Estados Unidos buscando mejores condiciones económicas, que es lo que los atrae. Lo que no queremos es la ley de ajuste para los cubanos, porque estimula la migración desordenada, ilegal y además peligrosa, lo ideal es que faciliten las visas necesarias para que puedan viajar sin peligro".

Mariela calificó de absurdo el muro que se construye en México. Al respecto señaló: "No es el primer muro que se pone en la historia, hay otros, pero creo que debería acabarse la era de las murallas, hay que buscar mejores relaciones entre los países. Con tanto dinero que hay en Estados Unidos deberían ayudar a los países que más lo necesitan, lejos de ponerlos en disputa y después levantar muros".

Sobre el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, dijo que el principal obstáculo que ha vivido Cuba para su desarrollo desde 1962, y que tiene el objetivo explícito de hacer caer la revolución, desesperando al pueblo. "Sin bloqueo -dijo- habrá desarrollo, vamos a tener más recursos para nuestros programas sociales, todos los proyectos que la revolución siempre quiso hacer.

Agregó que la conclusión del bloqueo fortalecerá al Estado, no perderá ningún control. Las variantes del desarrollo de la economía privada hoy en Cuba benefician al estado por medio de los impuestos, no van en contra del proyecto socialista.

El hecho de que exista el trabajo privado en Cuba -apuntó-, ello no generará una clase social antagónica a las que históricamente han sido explotadas y desposeídas. El hecho de que haya variantes de economía privada no significa que va a surgir otra clase social, porque a medida que el Estado se fortalece, los salarios se van a elevar.

Lo que el pueblo de Cuba no quiere es que surjan clases sociales antagónicas -agregó-, porque eso ya lo superamos con la revolución, por tanto el Estado y el Partido observan y cuidan que no haya una clase social con capacidad de influencia en lo político y que se beneficie de eso.

Castro Espín señaló que en Cuba se garantiza la salud, la cultura, el deporte y la producción de alimentos. No obstante, dijo: "El estado tiene que poner límites al productor privado que en ocasiones se aprovecha y sube los precios. Se trata del bienestar colectivo y eso lleva a que todavía reajustemos mecanismos, ver lo que funciona, todavía no es una cosa que fluya, hay contradicciones que se están atendiendo, aunque enseguida surjan grupos que busquen su beneficio".

Lo cierto es, afirmó Mariela, que no vamos a virar hacia el capitalismo, el pueblo no quiere virar, como quedó claro en una consulta popular. "Seguimos inventando el socialismo, el experimento de cómo hacer una sociedad cada vez más justa, un reto que encuentra muchos adversarios en el mundo que nos han saboteado. Lo que sí nos queda claro es que no se puede hacer nada por el bienestar del ser humano desde el dogma".

Al hablar sobre Fidel dijo: "El comandante ya se había retirado del poder, pero lo teníamos ahí, como un padre que aunque ya está anciano tu lo quieres tener cerca para preguntarle, escuchar su criterio sobre algo, lo sentíamos como nuestro protector histórico, ha sido la figura política más importante del país. Dejó un legado importante y todavía lo estamos procesando. El comandante no permitió que se erigiera un monumento a su memoria, así nos puso ante el reto de crear monumentos en cada uno de de nosotros y contribuir a un mundo mejor.