Rusia dispuesta a colaborar en proyecto francés sobre Siria sin ceder frente a Daesh y Al Nusra
Rusia está dispuesta a trabajar sobre el proyecto francés de resolución sobre Siria para el Consejo de Seguridad de la ONU, pero insiste en la condición de que se separe a la llamada oposición moderada de los grupos terroristas como el Frente al Nusra, afirmó el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, tras reunirse en Moscú con su homólogo francés Jean-Marc Ayrault.

Precisó que este trabajo será basado en los enfoques estipulados por los acuerdos ruso-estadounidenses y tomando en cuenta las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU y el Grupo Internacional de Apoyo a Siria.
Lavrov destacó que la parte rusa espera que sus propuestas sean estudiadas por París de la manera más detallada y tomadas en cuenta.
Precisó que Rusia no suavizará su postura sobre la separación de la oposición moderada y los terroristas en Siria.
En ese sentido, excluyó que el alto al fuego en el país árabe se extienda a los grupos terroristas Daesh y Frente al Nusra.
"Todos saben bien, y lo estipula la resolución del Consejo de Seguridad (de la ONU), que la tregua nunca abarcó ni abarcará a Daesh, el Frente al Nusra y a los que se unieron a estos grupos terroristas", declaró.
Al respecto, señaló que "no debemos ser rehenes de los caprichos de los que en el terreno solucionan sus tareas coyunturales.
A su vez, Ayrault comentó que las negociaciones sobre el asunto continúan en el Consejo de Seguridad. Señaló que hay avances, pero existen ciertos obstáculos que bloquean el proceso.
Agregó que la resolución de Francia sobre Siria en el caso de ser aprobada garantizará el cese de los bombardeos en Alepo y el acceso a la ayuda humanitaria de la población civil.
En ese sentido, el diplomático ruso afirmó que Moscú y el Gobierno sirio aceptan respetar su parte de los acuerdos ruso-estadounidenses sobre Siria, y asegurarán el acceso humanitario, especialmente en la carretera de Castello al norte de Alepo, en plena conformidad con los documentos pactados por Moscú y Washington.
Lavrov destacó que la parte rusa espera que sus propuestas sean estudiadas por París de la manera más detallada y tomadas en cuenta.
Precisó que Rusia no suavizará su postura sobre la separación de la oposición moderada y los terroristas en Siria.
En ese sentido, excluyó que el alto al fuego en el país árabe se extienda a los grupos terroristas Daesh y Frente al Nusra.
"Todos saben bien, y lo estipula la resolución del Consejo de Seguridad (de la ONU), que la tregua nunca abarcó ni abarcará a Daesh, el Frente al Nusra y a los que se unieron a estos grupos terroristas", declaró.
Al respecto, señaló que "no debemos ser rehenes de los caprichos de los que en el terreno solucionan sus tareas coyunturales.
A su vez, Ayrault comentó que las negociaciones sobre el asunto continúan en el Consejo de Seguridad. Señaló que hay avances, pero existen ciertos obstáculos que bloquean el proceso.
Agregó que la resolución de Francia sobre Siria en el caso de ser aprobada garantizará el cese de los bombardeos en Alepo y el acceso a la ayuda humanitaria de la población civil.
En ese sentido, el diplomático ruso afirmó que Moscú y el Gobierno sirio aceptan respetar su parte de los acuerdos ruso-estadounidenses sobre Siria, y asegurarán el acceso humanitario, especialmente en la carretera de Castello al norte de Alepo, en plena conformidad con los documentos pactados por Moscú y Washington.

Precisó que Rusia no suavizará su postura sobre la separación de la "oposición moderada" y los terroristas en Siria.
Asimismo, lamentó que los estadounidenses hayan anunciado la suspensión del trabajo binacional sobre Siria, sin embargo reafirmó que Moscú está dispuesta a continuar debatiendo el tema en el marco de negociaciones multilaterales.
En referencia al despliegue de los sistemas antiaéreos rusos en Siria, S-300 y S-400, Lavrov expresó que Rusia necesita garantizar de manera eficaz la seguridad de sus militares, las Fuerzas Aeroespaciales y su punto logístico de Tartus, situación que sigue sin calmarse.
Agregó que Rusia quiere ayudar a mejorar la situación en Alepo con todas las herramientas posibles.
Lavrov llamó a hacer caso a los habitantes de todo Alepo y no solo a los de la parte oriental de la ciudad. Recordó que en agosto los radicales leales al Frente al Nusra (actualmente Frente Fatah al Sham) atacaron el barrio de Ramuse en el suroeste de Alepo.
Como resultado de esa operación -indicó- más de un millón de civiles quedaron atrapados; los radicales cortaron la única carretera que llevaba a este barrio de Alepo con lo que su población se vio en riesgo de hambre.
Destacó que Rusia no divide Alepo en partes controladas por el Gobierno sirio o los radicales.
A su vez, el canciller francés expresó preocupaciones respecto a la crisis que vive la ciudad siria.
"El mundo lleva varias semanas observando con horror la situación en Alepo, lo que sucede allí no tiene precedentes para ese país. El nivel de violencia nunca llegó a ese extremo", dijo.
Subrayó que nada puede justificar el diluvio de fuego sobre Alepo, algo nunca visto durante los cinco años que dura el conflicto.
Para Ayrault resulta incomprensible que en esa situación el proyecto de resolución de Francia para Siria siga afrontando obstáculos.
También el canciller galo acusó al Gobierno sirio de apoyar el terrorismo con sus bombardeos violentos. al respecto, indicó que el bombardeo indiscriminado solo aporta al grave proceso de radicalización de todos los que de momento no participan en él, estos bombardeos violentos crean nuevos extremistas, dijo.
Al terminar la rueda de prensa conjunta, Lavrov comentó la próxima visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a Francia que se celebrará este 19 de octubre. "Esperamos que la visita de Putin a Francia estimule las relaciones entre nuestros países", dijo.
Asimismo, lamentó que los estadounidenses hayan anunciado la suspensión del trabajo binacional sobre Siria, sin embargo reafirmó que Moscú está dispuesta a continuar debatiendo el tema en el marco de negociaciones multilaterales.
En referencia al despliegue de los sistemas antiaéreos rusos en Siria, S-300 y S-400, Lavrov expresó que Rusia necesita garantizar de manera eficaz la seguridad de sus militares, las Fuerzas Aeroespaciales y su punto logístico de Tartus, situación que sigue sin calmarse.
Agregó que Rusia quiere ayudar a mejorar la situación en Alepo con todas las herramientas posibles.
Lavrov llamó a hacer caso a los habitantes de todo Alepo y no solo a los de la parte oriental de la ciudad. Recordó que en agosto los radicales leales al Frente al Nusra (actualmente Frente Fatah al Sham) atacaron el barrio de Ramuse en el suroeste de Alepo.
Como resultado de esa operación -indicó- más de un millón de civiles quedaron atrapados; los radicales cortaron la única carretera que llevaba a este barrio de Alepo con lo que su población se vio en riesgo de hambre.
Destacó que Rusia no divide Alepo en partes controladas por el Gobierno sirio o los radicales.
A su vez, el canciller francés expresó preocupaciones respecto a la crisis que vive la ciudad siria.
"El mundo lleva varias semanas observando con horror la situación en Alepo, lo que sucede allí no tiene precedentes para ese país. El nivel de violencia nunca llegó a ese extremo", dijo.
Subrayó que nada puede justificar el diluvio de fuego sobre Alepo, algo nunca visto durante los cinco años que dura el conflicto.
Para Ayrault resulta incomprensible que en esa situación el proyecto de resolución de Francia para Siria siga afrontando obstáculos.
También el canciller galo acusó al Gobierno sirio de apoyar el terrorismo con sus bombardeos violentos. al respecto, indicó que el bombardeo indiscriminado solo aporta al grave proceso de radicalización de todos los que de momento no participan en él, estos bombardeos violentos crean nuevos extremistas, dijo.
Al terminar la rueda de prensa conjunta, Lavrov comentó la próxima visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a Francia que se celebrará este 19 de octubre. "Esperamos que la visita de Putin a Francia estimule las relaciones entre nuestros países", dijo.