Riad blinda su frontera con Yemen y su ejercito admite bajas letales

Fuerzas militares sauditas intensificaron hoy el despliegue y patrullaje en la frontera sur con Yemen, tras reconocer, por primera vez, que  tres soldados murieron durante un ataque de insurgentes chiitas a la región de Najran.
El ministerio de Defensa de Arabia Saudita ordenó blindar la vasta región limítrofe con el territorio yemenita en previsión de nuevas acciones atribuidas a insurgentes del movimiento Ansar Allah, que respondió a la escalada de bombardeos aéreos lanzada por Riad desde el 26 de marzo.

La frontera ente Arabia Saudita y Yemen
Aunque anteriormente hubo otras escaramuzas letales en Najran y Jizan, por primera vez las autoridades informaron de un asalto a gran escala de Ansar Allah, lo que puso en duda aseveraciones de voceros castrenses de que la operación Tormenta Decisiva mermó la capacidad de respuesta de los rebeldes.
Los choques más violentos ocurrieron el jueves en la noche y la confirmación de las bajas se conoció el viernes después que insurgentes yemenitas propinaron un golpe sorpresivo a puestos militares fronterizos.
Según el comunicado del ministerio de Defensa, los uniformados perdieron la vida en enfrentamientos en Najran, aunque las tropas terrestres sauditas apoyadas por la aviación repelieron el ataque, obligaron a replegarse a los yemenitas y les ocasionaron decenas de muertos y heridos.
Medios regionales señalaron que con los tres decesos se elevó a 11 el número de soldados del reino fallecidos en combates en la frontera desde el comienzo de la campaña aérea de la coalición que encabeza Riad.
En lo se interpretó como represalia inmediata al más dramático incidente en la frontera, aviones sauditas arreciaron el viernes las incursiones sobre posiciones de Ansar Allah en Sanaa, donde mataron a por lo menos 20 civiles.
Las acciones armadas coincidieron con la reunión que sostuvieron el jueves en esta capital los cancilleres del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para preparar la cumbre de líderes del bloque el 5 de mayo aquí mismo, centrada en la crisis en el vecino país.
Entre los resultados de la cita ministerial destacó el respaldo a la ofensiva militar saudita a la par del supuesto interés en hallar una salida política al contencioso mediante una reunión con todos los actores políticos, pero se rechazó la propuesta de hallar una sede neutral.
Por el contrario, los ministros de Relaciones Exteriores de los seis países del CCG insistieron en que las pláticas tengan lugar en este país, que lidera la coalición aérea, mientras Irán había sugerido efectuarlas al amparo de la ONU en una nación que no haya integrado la alianza pro-saudita, como Oman.