Izquierda alemana se quita la careta

El jefe grupo parlamentario del Partido de la Izquierda, Dietmar Bartsch, apoyó los despliegues extranjeros del Ejército alemán y de la OTAN, y en días recientes, el vocero de asuntos exteriores de la organización política y fundador, Gregor Gysi, dio otro paso más en defensa de esas posiciones, destaca el sitio web World Socialist.

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    Izquierda alemana se quita la careta

Gysi declaró que el Partido de Izquierda no permitiría que su posición nominal sobre la guerra, impediría una posible coalición socialdemócrata/partido de izquierda/verde para las próximas elecciones federales en octubre de 2021.

Con respecto a la OTAN, “el partido nunca decidió que Berlín debía salir de ella, porque eso dejaría a la OTAN como está, pero sin Alemania”, precisó en declaraciones al diario Neues Deutschland.

El Partido de Izquierda aboga por la disolución de la OTAN y la creación de una nueva alianza para la seguridad y la cooperación en Europa que incluya a Rusia, dijo, aunque no sucederá de la noche a la mañana”

Por tanto, era necesario "considerar cómo podemos avanzar gradualmente en esa dirección", indicó Gysi.

En otras palabras, como todos los demás partidos parlamentarios, el Partido de Izquierda seguirá apoyando la alianza militar noratlántica, al menos mientras satisfaga los intereses del imperialismo alemán, refiere World Socialist. 

Y en la misma línea, Gysi apela a una política exterior más agresiva, con intervenciones más frecuentes en todo el mundo, bajo el pretexto de que Alemania es un mediador.

En respuesta a Neues Deutschland, dijo que Alemania tenía que estar preparada para intervenir en "todos los conflictos, incluidos aquellos entre miembros de la OTAN".

Con su típico cinismo hostil, precisa World Socialist, Gysi afirmó que continuar el curso agresivo de política exterior perseguido por la actual Gran Coalición sería una "política de paz".  

Según el fundador del Partido de la Izquierda, no tiene caso atender afirmaciones de que poseen una agenda similar a la del SPD (Partido Socialdemócrata) y los Verdes, o de falsas acusaciones de que se debilitan posiciones sobre una política de paz. 

World Socialist asegura que esos argumentos no apoyan una política de paz, sino una militarista.

A diferencia de los Verdes en 1998, cuando entraron en coalición con el SPD y no apoyaron la primera misión de guerra en el exterior del ejército alemán desde la Segunda Guerra Mundial, la intervención en Kosovo, el Partido de Izquierda se quitó la máscara, al respaldar las intervenciones militares extranjeras.

“Fue, es y seguirá siendo nuestra política para poner fin a esas intervenciones”, dijo Gysi, “pero deben tenerse en cuenta condiciones. Por ejemplo, el talibán amenaza con ejecutar a afganos nativos que ayudaron al ejército alemán. Al igual que la mayoría de la población, teníamos toda la razón para oponernos a esa guerra, pero debemos encontrar una manera de proteger las vidas de quienes nos ayudaron”, apuntó.

Esa declaración lo aclara todo: las tropas alemanas de ocupación permanecerán en Asia Central, África y Medio Oriente bajo un gobierno con presencia del Partido de la Izquierda. 

Colaborar con esos países es el pretexto para esconder intereses geoestratégicos y económicos concretos, subraya World Socialist.

El Ministerio de Relaciones Exteriores liderado por el SPD publicó una “doctrina para el Indo-Pacífico”, que exponía: “El Himalaya y el Estrecho de Malaca pueden parecer lejanos. Pero nuestra prosperidad e influencia geopolítica en las próximas décadas dependerá precisamente de cómo cooperemos con los estados del Indo-Pacífico”

La declaración agregó que, como nación comercial activa a nivel mundial, Alemania "no puede darse el lujo de ser un espectador" con respecto a las operaciones militares internacionales.

No sorprende así que el Partido de la Izquierda quiera seguir adelante con las políticas agresivas del imperialismo alemán como partido de gobierno con su apoyo al resurgimiento del militarismo, agrega el sitio web. 

El Partido de la Izquierda impulsa cada vez más esa tendencia, asegura World Socialist. 

En abril de 2014, varios diputados de ese partido votaron a favor del envío de una fragata al Mediterráneo para destruir las presuntas armas químicas sirias. 

El partido respaldó a menudo la agresiva política exterior de la Gran Coalición y al plan franco-alemán de establecer un ejército europeo. 

Y también en la conferencia neocolonial sobre Libia se decantó por una posible intervención militar adicional en el norte de África.

Tras la pandemia de coronavirus, se desplazó aún más hacia la derecha en política exterior e interior. 

En marzo, el Partido de Izquierda votó a favor del paquete de “rescate de emergencia por coronavirus” presentado por el ministro de Finanzas del SPD, Olaf Scholz, y la Gran Coalición, que proporcionó cientos de miles de millones de euros a las grandes empresas y los bancos.

Dondequiera que el Partido de la Izquierda esté en el gobierno, está trabajando para reabrir la economía a fin de extraer ganancias de los trabajadores para pagar el rescate. Está encabezando la política mortal de "regreso a la escuela", que obliga a los maestros y estudiantes a un retorno a los centros en condiciones inseguras y rechaza la oposición mundial de los trabajadores y los jóvenes y a la vez que pide fortalecer a la policía para reprimir esos movimientos.