Max Lesnik

Max Lesnik. Es un periodista y político cubano radicado en Miami, Estados Unidos, desde 1961, conocido como El Polaco, que combatió la corrupción, la demagogia política, los vicios, los crímenes y opresión de los gobiernos de la etapa anterior a 1959.

Así paga el diablo...

Los “Trumpistas”  cubanos  y venezolanos  de  Miami tienen algo  de masoquistas, puesto que  por  más  que el  Presidente Trump desde la Casa Blanca  les  “pega en la mera madre”- para  decirlo  como los  mexicanos- más “Trumpistas”   se vuelven ellos.

Foto noticia
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Los inmigrantes cubanos y venezolanos que quieren ingresar a Estados Unidos,  pretextando que  en sus países  de origen son perseguidos políticos por su  oposición  a los gobiernos que rigen los destinos se ambas naciones,   se enfrentan en estos momentos a un muro cerrado que ha levantado  frente a ellos  la administración republicana del presidente Donald Trump cumpliendo así su propósito  de complacer el sentimiento xenófobo que alimenta el odio racial  de sus fanáticos  seguidores  de la extrema derecha “facistoide” que lo apoyan en sus aspiraciones  reeleccionistas  a la presidencia de Estados Unidos.

A los venezolanos que actualmente  viven en un  limbo migratorio  en Estados Unidos,  puesto que no tienen un  estatus legal de ciudadanía norteamericana o  “Residencia permanente” se les acaba  de negar el  llamado “TPS”  o  “Residencia Temporal” que les permitiría  seguir  viviendo en territorio  norteamericano sin temor a ser deportados a su país  de  origen al  cual  no quieren regresar, más por  razones económicas que por  sus puntos  de  vistas  políticos contrarios  a la  Revolución bolivariana.

A los  cubanos emigrantes que salieron  de la  isla por  distintos  caminos  con  el objetivo  de ingresar  a Estados Unidos para acogerse a la  llamada “Ley de juste Cubano” que al año y  un día  les permitirían  solicitar  legalmente  la “Residencia“ norteamericana, también  se les  ha cerrado  el camino  de  acuerdo  a las más recientes disposiciones  migratorias  del  gobierno  del  presidente Trump.  

Aparte  de que  también  ha quedado  detenido  el  flujo  migratorio  directo  de  los  20  mil  cubanos anuales  que  ingresaban  a Estados  Unidos  en cumplimiento  del acuerdo  suscrito entre  los  gobiernos  de Washington  y La Habana conocido por  el  nombre  de “ Tratado de Reunificación Familiar”.

Valga decir que  tanto  la extrema derecha  cubana  de Miami,  como la  venezolana  proclaman con furia  de mejor causa  su apoyo fanático  al  presidente Trump con  la  esperanza  traidora  de que con  esa fuerza  más  caigan  los  Estados Unidos  sobre las  tierras  de Cuba  y Venezuela para derrocar  a los gobiernos  revolucionarios que rigen los destinos  de ambas  naciones latinoamericanas.

Los “Trumpistas”  cubanos  y venezolanos  de  Miami tienen algo  de masoquistas, puesto que  por  más  que el  Presidente Trump desde la Casa Blanca  les  “pega en la mera madre”- para  decirlo  como los  mexicanos- más “Trumpistas”   se vuelven ellos. Así paga  El  Diablo  a quien bien  le  sirve.