Abbas Sabbagh

Periodista libanés, especialista en temas de la política interna del Líbano, Jurista.

Las elecciones son la esencia y el propósito de la democracia en Irak

Todas las esperanzas se centran en los resultados de las próximas elecciones en las que participarán alrededor de 204 partidos y 24 entidades electorales. Estas elecciones darán forma al mapa político de Irak para los próximos cuatro años con todos sus componentes en cuanto a seguridad, política, economía, inversión, servicio, y otros. Estos comicios también marcarán el comienzo de una nueva era más luminosa, vital y segura para el país.

  • Las elecciones democráticas y transparentes se consideran un derecho constitucional reconocido por la constitución permanente iraquí

El Tribunal Supremo Federal obró de manera correcta cuando colocó los puntos sobre las íes y confirmó la fecha para celebrar las elecciones parlamentarias programadas para el 12 de mayo próximo, al rehusar postergarlas. También obró correctamente, cuando la Alta Comisión Electoral Independiente anunció que el 10 de abril será la fecha para el inicio de la campaña electoral.

 

De esta manera se puso fin a todo tipo de especulaciones que se regaron como pólvora por medio de las redes sociales y de la prensa amarillista, la mayoría de los cuales se había dedicado a desanimar a los ciudadanos inspirándoles temor, en un intento para impedir su participación en las elecciones bajo diversos pretextos: de que no hay ningún provecho de los resultados electorales, y lo mejor es no realizarlas porque de acuerdo con lo que alegaban, no habría ningún cambio positivo, y más bien sería una “copia” de las elecciones anteriores. Estos intentos fueron expresados bajo diversas consignas como la de “no votaré”, “boicotear las elecciones es un deber nacional” y otros de los disparates vacíos rodeados de pesimismo exagerado y negativismo sombrío con el fin de atentar -de una manera engañosa- contra el mismo proceso político, señalando que lo que viene no sería mejor de lo que había anteriormente; por lo tanto sería imperativo que los ciudadanos rehúsen escuchar estas voces disonantes atendiendo a un llamado que no será sino un sometimiento y un retroceso hacia el primer cuadrante ubicado en una etapa que precedió el cambio largamente esperado por los iraquíes y por el cual habían pagado un altísimo precio con grandes sacrificios y paciencia inagotable. Esas voces fueron silenciadas de una vez por todas. 

 

Las elecciones democráticas y transparentes se consideran un derecho constitucional reconocido por la constitución iraquí permanente ( Artículo 20): Para los ciudadanos hombres y mujeres, quienes tienen derecho de participar en los asuntos públicos y a disfrutar de los derechos políticos, incluido el derecho al voto, el de elegir y ser elegido; también es un derecho histórico después de décadas de privación de cualquier práctica democrática; las elecciones no son solo una práctica automática y cívica donde la población recurre a las urnas electorales y logra por medio del conteo de votos nombrar a sus representantes en quienes delegaron democrática, cívica y pacíficamente su representatividad, sino que es una práctica digna del pueblo iraquí que merece mucho más que eso, y si la democracia es meramente una idea o filosofía, las elecciones transparentes serían la puesta en práctica de esta misma filosofía sobre el terreno y es la esencia, el sentido y el corazón de cualquier ideal democrático que el pueblo exige, más aun cuando este pueblo fue privado de practicarla o fue alejado de ella como sucedió con el pueblo iraquí; las elecciones  que se realizan en un ambiente sano y transparente, con garantía de un monitoreo internacional, serían siempre una trinchera y una barrera que impida el surgimiento de cualquier tendencia dictatorial que pretenda alcanzar el poder por medio de una transición a través de medios no pacíficos como es el caso en la mayoría de los países del Tercer Mundo donde una diminuta minoría se hace con las riendas del poder, este es el caso de las dictaduras familiares hereditarias. 

  

La importancia de las elecciones parlamentarias en Irak particularmente en esta fase, se debe a varios factores: primero, permiten establecer una hoja de ruta a la brevedad posible para el periodo posterior a la victoria lograda contra Daesh (EI), y los muchos requerimientos para esta fase tan importante de la historia de Irak, la cual demanda de la conciliación de los esfuerzos nacionales con el fin de superar los efectos y curar las cicatrices que había dejado Daesh sobre el terreno de la patria; eludir la participación en estas elecciones sería un golpe al corazón de estos esfuerzos. En segundo lugar, estas elecciones serían una puerta futura hacia el cambio que todos los iraquíes anhelan en su búsqueda para mejorar el desempeño del gobierno, lo cual es la aspiración de la calle en general que tiene puesta su esperanza en este mecanismo democrático, siendo una puerta segura desde donde se produciría el cambio por medio del voto libre y transparente basado en la conciencia del elector iraquí, que ha adquirido una gran experiencia democrática como resultado de su adhesión a los principios democráticos, su entusiasmo para participar en el sufragio y su desafió a las circunstancias difíciles y riesgos que amenazaban su seguridad durante los procesos electorales anteriores. A pesar de todo el ciudadano iraquí ejerció su derecho al voto y cumplió con su deber consciente de que lo que hace es un deber nacional e histórico.

 

Todas las esperanzas se centran en los resultados de las próximas elecciones en las que participarán alrededor de 204 partidos y 24 entidades electorales, estas elecciones darán forma al mapa político de Irak para los próximos cuatro años con todos sus componentes en cuanto a seguridad, política, economía,  inversión, servicio, y otros; estas elecciones también marcarán el comienzo de una nueva era más luminosa, vital y segura para Irak. 

Las ideas y opiniones expresadas en esta artículo son las de los autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen