Cineasta estadounidense Estela Bravo recibe en Cuba medalla Haydée Santamaría

Como refiriera Jorge Fornet en las palabras de elogio, gran parte de quienes trabajan y colaboran hoy con la Casa de las Américas no habían nacido aún, cuando ya el nombre de Estela Bravo había dejado una huella imborrable entre las mismas paredes del importate centro de la promoción de la cultura latinoamericana.

Nacida en Nueva York, desde muy joven participó activamente en la lucha antifascista.
Nacida en Nueva York, desde muy joven participó activamente en la lucha antifascista.

La cineasta estadounidense Estela Bravo fue condecorada con la Medalla “Haydée Santamaría”, que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba, a propuesta de la Casa de las Américas, justo este 4 de julio, cuando la prestigiosa institución celebra los 60 años de su primera actividad pública.

Como refiriera Jorge Fornet en las palabras de elogio, gran parte de quienes trabajan y colaboran hoy con la Casa de las Américas no habían nacido aún, cuando ya el nombre de Estela Bravo había dejado una huella imborrable entre las mismas paredes del importate centro de la promoción de la cultura latinoamericana.

Nacida en Nueva York, desde muy joven participó activamente en la lucha antifascista, y luego contra el macartismo y por la vida de los esposos Rosenberg.

Delegada al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes realizado en Bucarest en 1953, participó también en el Congreso Mundial de Estudiantes en Varsovia, donde conoció al líder estudiantil argentino Ernesto Bravo, quien se convertiría en su compañero de toda la vida, publicó el portal informativo de la Casa de las Américas, La Ventana.

En 1963 Ernesto fue invitado a trabajar en Cuba, y desde entonces el matrimonio se estableció en la Isla con sus hijas. Aquí Estela se licenció en Historia, realizó programas de radio y casi cincuenta documentales que le han valido el reconocimiento de los cubanos, y que llevó al National Film Theather de Londres a considerarla “una de las más destacadas documentalistas del mundo”.

Pero es recordada sobre todo entre estas paredes porque entre 1967 y 1970 Estela Bravo dirigió el Centro de la Canción Protesta de la Casa de las Américas, el cual organizó, aquel primer año, el hoy legendario Encuentro Internacional de la Canción Protesta que tuvo, entre muchísimas otras virtudes –además de convocar a un inolvidable conjunto de músicos que estaban rehaciendo el mundo a través de la canción–, la de estimular el nacimiento de lo que sería la Nueva Trova Cubana, e indirectamente, dotar a la cartelística cubana de uno de sus emblemas: el célebre cartel de la rosa y la espina de Rotsgaard.

Muchos años más tarde, en 2013, nuestro Fondo Editorial publicó un libro basado en su documental Operación Peter Pan. Cerrando el círculo en Cuba. Además, la biblioteca de la Casa atesora la mayor parte de su obra audiovisual, restaurada por NYU y donada por la propia Estela.


"Llevaré con orgullo la Medalla Haydée Santamaría”.
"Llevaré con orgullo la Medalla Haydée Santamaría”.

La medalla que lleva el nombre de la heroína de la Revolución y alma de la Casa de las Américas, Haydée Santamaría, se propone honrar a personalidades e instituciones relacionadas con la Casa, que han legado una obra perdurable a la cultura de nuestro Continente y han contribuido, con ella, a la integración cultural de los pueblos de la América Latina y el Caribe, entendiendo como tales, incluso, aquellos que viven y producen a lo largo y ancho de la América del Norte.

Se entrega dicha medalla a alguien que representa lo mejor de los Estados Unidos, la tradición de Emerson y Whitman que tanto admiraba Martí.

En el caso de Estela Bravo es ineludible el hecho de que, sin dejar de ser ciudadana de su país natal, es una cubana más, honor que ha ganado con su obra y su entrega a la cultura de nuestra nación. No es casual que antes haya recibido una copia del machete de Máximo Gómez entregada por el entonces presidente Raúl Castro, así como la Medalla de la Amistad, conferida por el Consejo de Estado de la República de Cuba a propuesta del ICAP.

Con la medalla Haydée Santamaría otorgada a Estela Bravo queremos reconocer la obra y la vida de una mujer entregada a la creación, que ha contribuido a hacernos ver el mundo (el más inmediato y el universo mayor de nuestra América) con otros ojos, que es, a fin de cuentas, el mayor logro posible de cualquier artista.

Para agradecer este imprescindible homenaje, Estela apuntó:

“Hoy, 4 de julio, día de la independencia de los EE.UU., es una fecha muy especial para mí, pues nací en los EE.UU. Aunque debo decir que pasé la mayor parte de mi vida en Cuba. En mi desempeño profesional desde el faro de la Revolución Cubana, con su sentido del progreso, la justicia y la solidaridad, siempre he tratado de acercar a los pueblos de EE.UU. y Cuba; resaltar las mejores tradiciones hacia “el lado correcto de la historia”, como dijo Martin Luther King. En toda mi obra documental tuve eso presente, así como las palabras de José Martí: “Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar”.

"Por la obra revolucionaria de Haydée que se proyectó hacia toda la cultura de América, por su personalidad tan especial, llevaré con orgullo la Medalla Haydée Santamaría”.