Procuradora general de Brasil rechaza anular condena a Lula por escándalo de exjuez

La defensa del exdirigente obrero pretende usar las revelaciones contra el exjuez Sergio Moro para demostrar que el actual ministro de Justicia y Seguridad Pública, no debió seguir adelante con el proceso y por ende la condena debe ser anulada.

Procuradora rechaza anular condena a Lula por escándalo de exjuez
Procuradora rechaza anular condena a Lula por escándalo de exjuez

La procuradora general de Brasil, Raquel Dodge, se pronunció en contra de anular la condena a Luis Inácio Lula da Silva por el escándalo que enfrenta el exjuez Sérgio Moro, quien puso al expresidente en la cárcel.
Dodge remitió al Supremo Tribunal Federal (STF) su postura "negativa a la petición de anulación de la acción penal que condenó al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva", al alegar que hay "fundada duda jurídica" sobre las informaciones divulgadas por el sitio digital The Intercept que sacó a la luz mensajes que ponen en duda la imparcialidad de Moro.
La defensa del exdirigente obrero pretende usar esos elementos para demostrar que el exmagistrado, actual ministro de Justicia y Seguridad Pública, no debió seguir adelante con el proceso y por ende la condena debe ser anulada.
Desde el 9 de junio The Intercept divulga una serie de chats que Moro, como juez del caso, intercambió con fiscales e investigadores de la operación anticorrupción Lavo Jato y en los que queda demostrado, además, el carácter político de su proceder.
Estos contactos podrían suponer una violación del Código de la Magistratura que la defensa de Lula utilizará en el recurso de habeas corpus que será analizado el 25 de junio por el STF.
Al respecto, Dodge dijo que "el material publicado por The Intercept Brasil al que se refiere la petición realizada por la defensa del condenado no ha sido presentado ante las autoridades públicas (...), por lo que no ha podido ser analizado ni mucho menos verificado".
Desde el 7 de abril de 2018 Lula cumple una condena de ocho años y 10 meses de prisión por la presunta recepción de un apartamento de lujo entregado por la constructora OAS a cambio de la obtención de negocios fraudulentos con la empresa estatal Petrobras, aunque el expresidente niega todas las acusaciones.