Informe: EE.UU. está más involucrado de lo que se sospecha en guerra contra Yemen

Washington, desde el inicio de la guerra saudita contra Yemen, ha rubricado numerosos acuerdos militares con Arabia Saudita y los Emiratos árabes Unidos (EAU) por un valor de al menos 68 mil 200 millones de dólares, afirma Think Tank estadounidense

Trump, en el Despacho Oval, junto al príncipe heredero saudita, Mohammed Bin Salman, mostrando las ventas militares a Riad.

De acuerdo con un informe difundido por el sitio digital Middle East Eye, que cita a un laboratorio de ideas (Think Tank) estadounidense, reveló que Washington, desde el inicio de la guerra saudita contra Yemen, ha rubricado numerosos acuerdos militares con Arabia Saudita y los Emiratos árabes Unidos (EAU) por un valor de al menos 68 mil 200 millones de dólares.

“Esta cifra supera en miles de millones la que se reportó anteriormente. Esta suma desorbitada incluye los acuerdos comerciales y gubernamentales de armas e indica que la participación de Estados Unidos en esa desastrosa guerra sería mucho mayor de lo que se sospecha”, precisa el reporte a partir de datos recopilados.

Según el portal, este gasto en armas multiplica por 17 el presupuesto que solicitó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para 2019 a fin de paliar la grave situación humanitaria que vive Yemen.

Por su parte, la organización no gubernamental Security Assistance Monitor (SAM), organismo que supervisa el comercio de armas, recopiló y publicó por primera vez datos que confirman que las compañías estadounidenses han realizado acuerdos por un valor de al menos 14 mil millones de dólares con los emiratíes y sauditas desde marzo de 2015, cuando comenzó la guerra contra el pueblo yemenita.

Los apoyos logísticos y armamentísticos de EE.UU. a Arabia Saudita provocan críticas a nivel mundial, ya que la intervención militar de Riad ha sumido a los yemenitas en una situación catastrófica y ha dejado más de 60 mil civiles muertos.

El Congreso de EE.UU. votó el jueves una resolución en la que urge a la Casa Blanca a cesar el apoyo militar a Arabia Saudita en la guerra contra el país más pobre del mundo árabe.