Homenajeada la vedette de Cuba en el teatro donde debutó hace 80 años (+FOTOS)

En el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, artistas de disímiles generaciones le rindieron homenaje este martes a la vedette de Cuba más reconocida en el mundo, Rosita Fornés, por el 80 aniversario de su carrera profesional.

Rosita Fornés durante la gala por el 80 aniversario de su carrera profesional. Foto: Julita Osendi Díaz/ Facebook.
Rosita Fornés durante la gala por el 80 aniversario de su carrera profesional. Foto: Julita Osendi Díaz/ Facebook.

Sentada en un palco de la platea y emocionada frente al teatro donde debutó hace 80 años, la diva recibió declaraciones de afecto y admiración en un espectáculo único titulado Nuestra Rosa de Cuba, que se extendió casi hasta la media noche.

“Gracias por el cariño que me ha dado todo el pueblo a través de los años“, afirmó con lágrimas en los ojos y sin micrófono; lo cual devino uno de los grandes imprevistos de la noche.

Trataron de llevarla al escenario pero a los pocos minutos la hija, Rosa María Medel, explicó al auditorio que la artista de 96 años de edad estaba tan emocionada por la gala que no había podido salir.

Más de una vez el público se levantó para ovacionarla con gritos de “única” y “bravo”, no en balde muchos críticos la consideran la artista más completa de Cuba en el siglo XX.

Fornés incursionó con notable éxito en la opereta, la zarzuela, la comedia ligera, el drama clásico, la revista musical, el cabaret, la radio, el cine y la televisión, lo cual trató de reflejarse con pinceladas dentro del espectáculo organizado y dirigido por Raúl de la Rosa.


Algunos aún la recuerdan como “la reina de la opereta”, género representado en la velada por fragmentos de La viuda alegre y La princesa de las czardas, a cargo del Teatro Lírico Nacional.

La propia compañía interpretó La mazurca de las sombrillas, del español Federico Moreno Torroba, luego de que el Ballet Español de Cuba danzara La boda de Luis Alonso, del también compositor ibérico Gerónimo Giménez.

Aunque nació en Nueva York, Estados Unidos, en 1923, la madre de Fornés la trajo de pequeña a esta isla, donde es la única persona galardonada con cuatro premios nacionales: Teatro, Música, Radio y Televisión.

Durante el espectáculo, estuvieron además sobre la escena Mareen Iznaga, Rebeca Martínez, Edith Massola, Milagro de los Ángeles, Vania Borges, Luis Franco, Vocal Retro, Maico D’Alma, Carlos Solar, Denys Ramos, Ariana Álvarez, Paula Massola, Gretel Cazón y Enrique Bueno, entre otros artistas.

La gala se inició con el finísimo Adagio de la Rosa de La bella durmiente, asumido por Chavela Riera y otras jóvenes figuras del Ballet Nacional de Cuba, y terminó con el momento más popular del musical Hello, Dolly!, del cual se versionó la última frase para todos terminar cantando a la homenajeada: “Rosa no se irá jamás de aquí”.