Congreso de EE.UU. aprueban eliminar veto de Obama a ley sobre 11-S

El Senado y la Cámara de Baja de Estados Unidos aprobaron eliminar el veto del presidente Obama a un proyecto de ley que permitía a las víctimas de los atentados del 11-S demandar a Arabia Saudita.

Barack Obama, presidente de Estados Unidos. Foto: Tomada de Google
La resultado en el Senado fue de 97 votos a favor, 1 en contra, y 2 abstenciones, entre ellas, el excandidato demócrata Bernie Sanders.

En la Cámara de Representantes de EE.UU. tumbaron el veto presidencial con 348 votos a favor y 77 en contra.

Barack Obama recurrió el viernes a su poder de veto para bloquear la polémica Ley de Justicia contra los Patrocinadores del Terrorismo (JASTA, por sus siglas en inglés), que había sido aprobada por el Senado y la Cámara de Representantes que forman el Congreso.

Con esta anulación del veto, la referida ley entra en vigor automáticamente, abriendo la puerta a los familiares de las víctimas del 11-S para que interpongan demandas en cortes de EE.UU. contra las autoridades del régimen saudita por su presunto apoyo a los terroristas que llevaron a cabo los ataques contra las Torres Gemelas de 2001.

Es la primera vez en los ocho años del mandato de Obama que uno de sus vetos es derogado por el Congreso. En declaraciones a los medios, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, consideró la decisión del Congreso como lo más vergonzoso posiblemente desde 1983 y añadió que los diputados abdicaron de sus responsabilidades básicas.

La mayoría de los congresistas, tanto republicanos como demócratas, sostienen que hay pruebas de que altos funcionarios sauditas estuvieron involucrados en la red de financiación de los atentados, en los que perecieron cerca de 3 mil personas, y que, por lo tanto, las víctimas tienen derecho a demandas colectivas contra los Al Saud.

Obama argumentó que la legislación pone en peligro las relaciones entre Washington y Riad, además derivar en consecuencias devastadoras para EE.UU., pues, bajo el pretexto de la reciprocidad, otras naciones podrían demandar en cortes extranjeras a diplomáticos y militares estadounidenses.

Por ello, el mandatario subrayó que dicha legislación no protege a sus conciudadanos de ataques terroristas.