Córdoba: La autodeterminación de los pueblos es vital para no depender de la unilateralidad imperial

La defensora de los derechos humanos colombiana, Piedad Córdoba, recibe con entusiasmo los avances entre el Gobierno y las FARC, pero considera que aún hacen falta grandes transformaciones que van desde el paramilitarismo a la desigualdad.

Piedad Córdoba,  activista y defensora de los derechos humanos colombiana. Foto: Tomada de Google
Piedad Córdoba, activista y defensora de los derechos humanos colombiana. Foto: Tomada de Google

En el programa de radio Voces del Mundo, la exsenadora y luchadora incansable por el fin del conflicto civil en Colombia, reconoció al presidente Juan Manuel Santos sus logros, pese a la brutal arremetida de sectores de la derecha, que no creen que una guerra de 50 años deba terminar con una salida negociada. 


llamó a estar alerta ante otros peligros. Al respecto dijo que el fenómeno del paramilitarismo se convierte en una amenaza muy grande. Se están planteando mecanismos para la superación de este problema en el país. De no alcanzarlo se corren grandes riesgos. Señaló que hay gente que dice que hay que creer en la palabra de las FARC, pero ella diría que hay que creer en la palabra del Estado.


En ese sentido, pidió instrumentar todo lo necesario para acabar con este fenómeno que ha generado muchos de los grandes problemas en términos de las masacres a los derechos humanos. 


Puntualizó que el Estado es el responsable de garantizar que se pueda hacer política sin armas y la seguridad de todos los que pensamos distinto.


Si bien reconoce que la firma del acuerdo es importante porque se acaba la política con armas, Córdoba dijo que Colombia necesita grandes transformaciones, pues hay casi ocho millones de desplazados internos, ocho millones de hectáreas arrebatadas a los campesinos, 50 mil desaparecidos, niveles de miseria y pobreza bastante altos. 


Asimismo, recordó que los medios han tenido una responsabilidad muy grande en la generación de odios en la sociedad colombiana. "En el señalamiento de muchas personas que incluso hemos hecho oposición sin haber levantado nunca un arma. Eso da cuenta de las faltas democráticas de nuestra sociedad. El papel de los medios en este proceso ha sido en gran parte negativo. 

Inicialmente hubo una estrategia de su parte generando encuestas donde daban el triunfo total al 'NO'. Pero esa manipulación fue cayendo. Cada vez es más la gente que está interesada en lograr este acuerdo", argumentó.

Al analizar la actualidad regional, señaló que ha habido una campaña de la derecha para desprestigiar el avance de la revolución. Subrayó que en Venezuela no hay analfabetismo, hay hambre cero, las personas tienen cobertura universal en educación y acceso a la salud. Además, tienen el sistema electoral más sólido de la región. No hay una dictadura. El Gobierno está haciendo un esfuerzo muy grande por mantener una política social.

Sobre Brasil precisó que lo ocurrido es vulgar, pues no hubo un rechazo en los medios hacia lo sucedido. "Es como pasar un semáforo en rojo y que se aplique la pena de muerte. Lo mismo en Argentina donde se ha dicho que van a investigar hasta las últimas consecuencias sin garantías al debido proceso. Estas cosas repercuten en Venezuela porque anima a aquellos que dicen: 'pudimos tumbar a un Gobierno fuerte como el de Brasil', consideró.

Córdoba también manifestó su preocupación por la injerencia de Estados Unidos en la región.

A su juicio, durante estos últimos 15 años EE.UU. ha venido puliendo la estrategia de los golpes blandos a Gobiernos democráticos. Lograron acuñar, después del 11 de septiembre, la tesis del terrorismo. Eso les permitió arrasar y perseguir a movimientos insurgentes como las FARC, como el ELN, para justificar que no eran personas alzadas en armas contra un régimen injusto, sino que eran terroristas. La autodeterminación de los pueblos es lo más importante para no depender de la mirada unilateral de un imperio que no resuelve sus propios problemas y generó muchísimas muertes en el mundo", concluyó.