Atilio Borón: Hay que pensar caminos extra institucionales para tener el poder

En el continente latinoamericano se está produciendo una nueva ofensiva neoliberal por parte de Estados Unidos, afirmó el politólogo argentino Atilio Borón, durante una didáctica charla con Notas llevada a cabo en el café “La Forja”, en el barrio de Flores, en Buenos Aires.

Chavismo inunda las calles de Caracas. Foto: Tomada de Google
Al contextualizar el desarrollo del imperio estadounidense durante los últimos siglos, en relación con el siglo XXI, Borón resaltó que Estados Unidos no se esperaba una alianza estratégica como la que llevaron a cabo dos potencias mundiales en recursos como Rusia y China, arruinando los planes de dominio mundial de la Casa Blanca.

En ese sentido, el analista desmitificó el hecho de que Latinoamérica esté en el último puesto de prioridades de las áreas de interés tal como afirman funcionarios estadounidenses. 

Explicó que la primera doctrina que creó Estados Unidos para el mundo estuvo dedicada a Latinoamérica, a través “doctrina de Monroe”,  y recién luego esbozó su política exterior para Europa.

A juicio del sociólogo, el interés de Estados Unidos en Latinoamérica tiene que ver con la abundancia de recursos naturales como litio, biodiversidad, petróleo y agua con la que cuentan los países sudamericanos. 

El agua -apuntó- será decisiva para las futuras batallas geopolíticas que se libren a nivel mundial, dado la escasez que hay en otros países que ni siquiera tienen acceso él.

Atilio señaló que durante los últimos años en Latinoamérica emergieron las políticas contrarias para Estados Unidos, que se iniciaron con la victoria de Chávez en 1999, Lula y Néstor Kirchner en 2003; en el 2005 la victoria del Frente Amplio y la de Evo en Bolivia, la de Correa en 2006, Cristina en 2007, Lugo en 2008, que para Borón produjeron un efecto dominó.

Estos gobiernos se unieron en proyectos muy importantes como la creación de la Unasur, CELAC, Telesur, el Banco del Sur, Petrocaribe, y en un sentimiento latinoamericanista muy fuerte que tuvo su máxima expresión cuando en noviembre de 2005 se derrotó al ALCA en Mar del Plata. 

Ante este  movimiento integracionista regional, las fuerzas de derecha lo primero que intentaron fue un golpe de Estado a Chávez en 2002, luego en 2008 se ensañaron con Evo Morales no solamente para acabar con él sino producir la partición de Bolivia; en el 2009 bajaron a Zelaya porque el país había entrado al ALBA; en el 2010 fueron por Correa y les salió mal; en el 2011 hubo una ofensiva muy fuerte en la Argentina con corridas bancarias; en el 2012 fueron por Lugo y en el 2015 recibieron el “regalo de los dioses” que fue la derrota del kirchnerismo.

“Con la Argentina asegurada, y Venezuela al borde del knock out quedaba Brasil”, sentenció. Según el académico, Estados Unidos fogoneó toda esta ofensiva en contra de Dilma, pero también contra el gobierno de Lula, porque acá el objetivo es impedir que Lula pueda ser candidato en las próximas elecciones.

Brasil

Al tratar el tema brasilero, Borón expresó que el PT salió muy mal herido de toda esta experiencia. Hubo políticas seguidas por el PT que fueron contraproducentes. La primera y principal fue la de desmovilizar a un partido de masas y transformarlo en una simple base electoral.

Señaló que durante la primer presidencia de Lula no había en la calle nadie que pudiera repartir un volante. Para que lo repartiera había que pagarle. Cuando demovilizas un partido te quedás inerme ante las grandes corporaciones y la lógica del mercado.

El doctor en Ciencia Política de la Universidad de Harvard explicó que el entramado institucional del sistema capitalista siempre funciona a favor de la derecha a pesar de que tengas un gobierno de izquierda. 

Apuntó que el estado capitalista es como un auto que solamente gira hacia la derecha. Aunque tenga un conductor de izquierda, el aparato estatal siempre va a funcionar siempre por derecha.

También ejemplificó con el llamado Banco del Sur que no se pudo poner en marcha. 

Al respecto dijo que Lula, Cristina, Néstor, Correa estaban todos de acuerdo, pero cuando llegaron las segundas y terceras líneas, donde se manejan el aparato- empezaron a recibir palos en la rueda. El aparato estatal del capitalismo está planeado para reproducir el capitalismo, no para alterarlo.

Para Borón, el error de Lula fue que no pudo contrarrestar ese efecto en las calles. “¿Por qué no se cayó Maduro y se cayó Dilma, cuando la situación en Venezuela es muchísimo peor? Porque Maduro tiene todos los días la gente en la calle, es la única diferencia. Cuando Dilma sale al balcón para ver quién podía ayudarla ante los corruptos que la enjuiciaron, no había nadie”, argumentó.

A juicio de Borón, hay que pensar caminos extra institucionales -no digo la lucha armada- para tener el poder. Pero sí desobediencia cívica masiva, huelga generalizada, marcha general”.

Como conclusión de la charla, que logró dar una perspectiva de cómo no claudicar ante el avance de la derecha, Atilio Borón sintetizó: “Si vos sos capaz de poner un millón de personas sentadas en la plaza no hay gobierno que te resista”.

El ejemplo de esta resistencia planteada por Atilio Borón lo fue en Venezuela, en el que el chavismo logró llenar masivamente las calles para contrarestar las movilizaciones de la derecha, y hoy todavía nos queda un desafío por cumplir a los argentinos en la Marcha Federal. ¿Logrará nuestro pueblo ser ejemplo de resistencia para Brasil, y el resto de Latinoamérica como lo fue ayer la gesta bolivariana? ¿Se podrá contrarrestar el efecto a favor del capitalismo que se ha propagado en todo el continente? Son algunos de los interrogantes que la militancia deberá atravesar el día de hoy y en esta etapa.