Meditación, filosofía y poesía: ¡Remedios a enfermedades!

Pascal Wilhelm es un joven al que la vida le cambió su destino: Es un poeta de esta nueva generación para quien la escritura y la literatura han transformado completamente su existencia.

  • Meditación, filosofía y poesía: ¡Remedios a enfermedades!

 

Nadie está a salvo, ni libre de problemas, incidentes o accidentes. Durante el largo recorrido del ser humano en este bajo mundo, la enfermedad puede de repente imponer su dominio, el confinamiento volverse el orden del día y la soledad: un cotidiano común. Exactamente como el coronavirus que toca hoy a cada puerta del planeta; entonces pensar, reflexionar y filosofar se hacen una emergencia.

¡Y por qué no poetizar! 

Pascal Wilhelm es un joven al que la vida le cambió su destino: Es un poeta de esta nueva generación para quien la escritura y la literatura han transformado completamente su existencia.

En la flor de su vida, a los 16 años, se convirtieron en su auténtica salida y, su razón de vivir.  

Muy joven, mientras disfruta alegremente de la vida como cualquier adolescente, se le diagnosticó la enfermedad de Crohn, una afección que inflama diferentes partes del tubo digestivo y marca el principio de su gran travesía del desierto.  

Horas de soledad.  Sensaciones de abandono. Muchas idas y vueltas al hospital.     

Hoy, 10 años más tarde, Pascal lanza su segundo libro de poesía “Recuerdos de Tolbiac”, en el que describe su viaje a lo más profundo del alma y en el que se pregunta sobre «los orígenes de nuestra civilización y su historia, para tratar de brindarle el significado y su música particular».

Y para que esta discapacidad no se transforme en un obstáculo, Pascal decide  dedicar  tiempo a la lectura. Descubre por primera vez su amor por la poesía, cuya primicia le permitió forjarse una idea clara y profunda del mundo, y lo esencial de la vida. 

Pascal Wilhelm: "La poesía es la única capaz de abrir las válvulas del infinito."

En su soledad, escucha el llamado secreto de la poesía, como lo califica majestuosamente Pascal: “A la frontera de la muerte, nació esta necesidad, este amor por la poesía. La poesía es la única capaz de abrir las válvulas del infinito. Es una reina que quería servir con devoción porque me salvo la vida”.  

Como Pascal con la poesía, cada uno de nosotros está buscando su camino en este mundo caótico, inseguro, maltratado. En este bullicio violento, nace el sentimiento de estancamiento, de incompletitud: ¿Quiénes somos? ¿Qué hacemos? ¿A dónde vamos? 

Pascal encontró su liberación en la poesía. Este arte que le permitió ver dentro de la oscuridad de nuestra época, analizarla y tratar de arrancarle a este mundo, lo esencial.

¿Y nosotros, sobre qué vamos a enfocar nuestra atención para hacer surgir todo lo que se esconde en lo más profundo de nuestra alma?