Defensor de la guerra de Iraq en 2003 es arquitecto de política de Trump contra Irán

David Wurmser fue un defensor de la guerra con Iraq durante la administración Bush. Finalmente, consiguió lo que quería y fue un desastre total. Ahora, Wurmser tiene de nuevo el oído de un presidente –esta vez, Donald Trump–- y tiene la vista puesta firmemente en Irán, asegura el investigador estadounidense Jon Schwarz, en un artículo difundido en la página digital The Intercept.

  • David Wurmser fue un defensor de la guerra con Irak durante la administración Bush.

David Wurmser fue un defensor de la guerra con Iraq durante la administración de George W. Bush. Finalmente, consiguió lo que quería y fue un desastre total. Ahora, Wurmser tiene de nuevo el oído de un presidente –esta vez, Donald Trump–- y tiene la vista puesta firmemente en Irán, asegura el investigador estadounidense Jon Schwarz, en un artículo difundido en la página digital The Intercept.

Wurmser es un neoconservador de gran influencia durante la administración de George W. Bush y se convirtió en una fuerza significativa detrás del impulso de la guerra con Iraq en 2003.

Según un nuevo informe de Bloomberg News, Wurmser ha estado sirviendo recientemente como asesor informal de la administración Trump.

También se dice que Wurmser ayudó a exponer el caso del reciente ataque con drones que asesinó al general iraní Qasem Suleimani.

Wurmser escribió varios memorandos al entonces asesor de seguridad nacional John Bolton en mayo y junio de 2019.

En los documentos, según Bloomberg, Wurmser argumentaba que la acción agresiva de Estados Unidos –como el asesinato de Suleimani– "sacudiría el delicado equilibrio interno de fuerzas y el control sobre ellas del que depende el régimen iraní para su estabilidad y supervivencia".

De acuerdo con Intercept, el papel de Wurmser en Irán es una evidencia más de la influencia que el neoconservadurismo sigue teniendo en la derecha de EE.UU. - a pesar de la catastrófica invasión de Iraq y la negación de la guerra por parte de Trump.

También demuestra que los neoconservadores como Wurmser todavía aprecian una teoría peculiar sobre la sociedad iraní.