Presencia militar de Estados Unidos, asunto pendiente en Iraq

Tras un mortal ataque aéreo de Estados Unidos que mató al comandante de la Fuerza Quds iraní Qassem Suleimani y a un comandante de la milicia iraquí el pasado 3 de enero, Bagdad exigió la retirada inmediata de las tropas del Pentágono.

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El primer ministro provisional iraquí, Mohammed Allawi, tiene un mes para intentar formar un gobierno y el tema de la presencia militar de Estados Unidos será parte esencial de su agenda.

Tras un mortal ataque aéreo de Estados Unidos que mató al comandante de la Fuerza Quds iraní Qassem Suleimani y a un comandante de la milicia iraquí el pasado 3 de enero, Bagdad exigió la retirada inmediata de las tropas del Pentágono.

Luego de una serie de protestas antigubernamentales que obligaron a la dimisión del primer ministro  Adel Abdul-Mahdi y que dieron lugar a un período de inestabilidad y división política, el país dio marcha atrás a la petición, dejando la tarea a que el nuevo líder de Iraq negociara un acuerdo de retirada.

"Hay muchas personas en el parlamento y en el liderazgo político en Iraq que harán que el próximo primer ministro se comprometa con ellos a pedir a los EE.UU. que se vayan, y a retirar todas sus tropas, antes de que voten por él", afirmó Abbas Kadhim, miembro senior y director de la Iniciativa de Iraq en el Consejo Atlántico, en una entrevista con The American Conservative.

"Los iraquíes toleraron la presencia de EE.UU. en el país durante bastante tiempo", pero esa tolerancia se redujo de forma significativa después del asesinato de Suleimaini. 
Eso realmente llevó a las dos partes a un punto de ruptura y comenzaron las exigencias para sacar las tropas estadounidenses.

Después que se forme un nuevo gobierno, los dos países se enfrentarán a una serie de conversaciones para repensar su relación estratégica y cualquier cooperación militar futura.
A la luz del creciente rechazo de Iraq a una prolongada ocupación militar estadounidense y la noticia de que más de un centenar de efectivos del Pentágono sufrieron lesiones cerebrales traumáticas a causa del ataque con misiles iraníes a una de las bases aéreas iraquíes es un buen momento para que Estados Unidos también reevalúe su posición, dijo Annelle Sheline, investigadora para el Medio Oriente en el Instituto Quincy para la Responsabilidad Social. 

El gobierno iraquí ya anunció que no buscará ayuda de la coalición liderada por Washington en las operaciones contra Daesh, la antigua razón esgrimida para la presencia estadounidense en Iraq.

La experta afirmó que tener a miembros del ejército de EE.UU. desplegados "en Irak no está haciendo a los norteamericanos más seguros, porque los soldados de EE.UU. en Iraq son objetivos atrapados en el fuego cruzado".

"Trump tiene esta gran oportunidad de cumplir las promesas que hizo en la campaña y sacarnos de Iraq", añadió la investigadora estadounidense.

Recordó que Trump hizo una campaña muy fuerte para “sacarnos de Iraq y Afganistán y de las interminables guerras en el Medio Oriente".