¿Podrán las sociedades árabes realmente “normalizar” las relaciones con (Israel)?

El régimen israelí ha estado inundado en los últimos años de informes que anuncian una nueva era en las relaciones con el mundo árabe.

  • Reunión en Londres del Consejo Árabe para la Integración Regional.

De acuerdo con la investigadora israelí, Ksenia Svetlova, mientras Estados Unidos intenta –una vez más– dibujar al azar nuevos mapas de Medio Oriente, un grupo de intelectuales, políticos, investigadores y periodistas árabes, enemigos de la causa palestina, sueñan con un cambio de actitud hacia (Israel), eufemísticamente llamado proceso de normalización con el ente sionista.

Hace varios meses, los actores antes mencionados se reunieron en Londres con ese fin. Si bien los israelíes no estuvieron presentes, los miembros del Consejo Árabe para la Integración Regional –iniciativa proisraelí establecida en noviembre de 2019–  hablaron sobre todo de (Israel). 

Todos discutieron los lazos históricos entre judíos y árabes y propusieron ideas para combatir el movimiento de boicot contra (Israel).

El lanzamiento de la iniciativa generó un amplio interés y cobertura mediática, pero también duras críticas dentro del mundo árabe, especialmente en la Autoridad Palestina, Egipto y Jordania. 

Según Svetlova, los partidarios de la iniciativa creen que todavía les queda mucho trabajo por hacer para fomentar la normalización y la paz. La fría recepción que encontraron en los medios de comunicación árabes fue el indicio más claro de que tienen razón.

Como se conoce, el régimen israelí ha estado inundado en los últimos años de informes que anuncian una nueva era en las relaciones con el mundo árabe. El primer ministro Benjamín Netanyahu cree que sí. Considera que (Israel) estaba mejorando con éxito su posición en el mundo árabe sin pagar un precio, es decir, sin renovar las conversaciones de paz con los palestinos o firmar un acuerdo de paz que implicara concesiones significativas y dolorosas.

Al analizar el estado actual de los asuntos en Medio Oriente, a juicio de Svetlova, las cosas parecen diferentes, menos brillantes y esperanzadoras.

“Un acercamiento a (Israel) es sin duda de interés estratégico para las élites dirigentes de varios Estados árabes, especialmente en el Golfo Pérsico, que temen un creciente aislamiento a la luz de la gradual retirada de Estados Unidos de Medio Oriente y la creciente influencia iraní en la región”, opina Svetlova.

Por otro lado, crece la influencia de los movimientos opuestos a la llamada “normalización con (Israel)”, especialmente en los países como Egipto y Jordania. También en los Estados del Golfo las cosas no son tan sencillas como parecen según los informes optimistas sobre las visitas israelíes a Manama y Abu Dhabi, donde las élites también se enfrentan a complejas limitaciones.

Lo cierto es que la cuestión palestina sigue dictando el ritmo de las relaciones entre (Israel) y los estados árabes. Al mismo tiempo, el sentimiento anti-israelí, a menudo también el antisemitismo, sigue siendo omnipresente en el Medio Oriente.

¿Podrán las sociedades árabes realmente “normalizar” las relaciones con Israel?, se pregunta Svetlova.

La también ex miembro del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa del Knesset, señala que una fuerza impulsora detrás de la nueva iniciativa es Joseph Braude, académico, escritor y personalidad de los medios de comunicación de origen judío, que dirige el Centro de Comunicaciones para la Paz. 

Svetlova señala que Braude es un invitado habitual en los canales de televisión en lengua árabe y es asesor del Centro de Estudios e Investigación Al-Mesbar en Dubai.

En su reciente libro, Reclamación: Cultural Policy for Arab-Israeli Partnership, Braude presenta una estrategia coherente diseñada para disipar los efectos de la incitación tóxica, el antisemitismo y los sentimientos antiisraelíes en el mundo árabe. Hace un llamamiento para que se produzca un cambio significativo en los medios de comunicación árabes mediante la creación de una red de apoyo a los defensores de la paz árabes que abogan por las relaciones con (Israel) y los judíos, y la reducción de la influencia de los canales de propaganda iraní. 

El referido libro sirvió, según Svetlova, como el manifiesto del Consejo Árabe para la Integración Regional desde su creación.

Los participantes en la reunión de Londres se fijaron el objetivo primordial de fomentar el cambio en sus sociedades y superar los obstáculos internos de la división y la desconfianza. La mayor parte de la reunión se dedicó a temas que involucran a israelíes y judíos, la lucha contra el movimiento de boicot, que según los presentes en la cita es un movimiento perjudicial ante todo para los estados árabes, y el deseo de acercamiento a (Israel).

¿Cambiará la nueva iniciativa del Consejo Árabe las reglas del juego en la región, o será sólo otro capítulo pasajero en los anales de Medio Oriente?

Para Svetlova, dada la actual realidad regional plagada de terrorismo, guerras, sangre y odio, una iniciativa destinada a erradicar el odio y fomentar la buena voluntad es sin duda una medida necesaria y bienvenida, aunque a veces parezca que se inclina hacia los molinos de viento.