Se acaba en conflicto con las Farc-ep, pero ¿se acaba la guerra en Colombia?

Entrevista con Piedad Córdoba.

¿se acaba la guerra en Colombia?
¿se acaba la guerra en Colombia?
Colombia trata de pasar la página del conflicto armado y lograr una paz completa y definitiva, pero nadie tiene dudas de la fragilidad de lo acordado hasta ahora si no se incluye al ELN, el grupo insurgente más importante después de las Farc-ep en los diálogos de paz, si no se erradica al paramilitarismo de la geografía del país, y si no se enfrenta los altos índices de exclusión, la inequidad y la injusticia como principales elementos generadores de pobreza y la génesis de esa guerra hace más de 50 años. Una de las más antiguas del planeta. 

Lo que se ha acordado hasta ahora

La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo y el gobierno colombiano dirigido por el presidente Juan Manuel Santos han acordado: de manera bilateral y definitivo, el alto el fuego y fin de las hostilidades en Colombia. 

Antes de llegar allí, las partes han estado negociando varios temas sobre los que ya hay acuerdos. 


1.-Reforma Rural Integral. Sobre la tenencia de la tierra.

Es el tema más sensible, una mínima parte de la población, el 0,4% es dueña del 46% de las tierras del país. Más de la mitad de los campesinos no recibe asistencia técnica, maquinaria o crédito para fortalecer su producción. El 83% de los niños campesinos no va a la escuela, de los pocos que van el 80% no se gradúa de secundaria y solo el 1% llega a la universidad. Esa y la violencia son las razones por las que hay más de 6 millones de personas desplazadas y despojadas de 8 millones de hectáreas de tierras. Frente a esto, el gobierno y las Farc-ep estuvieron de acuerdo en que había que resolver la situación del campo.

Se acordó crear un fondo de tierras y distribuirlas, un programa de desarrollo rural y transformar la infraestructura rural. 


2.- Participación política: apertura democrática para construir la paz. El objetivo de este acuerdo es crear "una nueva apertura democrática.  Concretamente será la participación política para los guerrilleros. En este punto se garantiza el surgimiento de nuevas fuerzas en el escenario político colombiano.


3.- Solución al problema de las drogas ilícitas. 

Las Farc se comprometieron a poner “fin a cualquier relación que en función de la rebelión hayan establecido" con el narcotráfico. También se acordó crear un  “Programa de Sustitución de Cultivos Ilícitos y Desarrollo Alternativo de alcance nacional con un enfoque de desarrollo rural; implementar planes de asistencia inmediata para los cultivadores; crear un Programa Nacional de Intervención Integral frente al Consumo de Drogas Ilícitas; intensificar la lucha contra el crimen organizado y sus redes de apoyo a través de una estrategia de política criminal y una nueva estrategia contra los activos involucrados en el narcotráfico y el lavado de activos; promover una Conferencia Internacional en el marco de la Organización de Naciones Unidas para hacer una evaluación objetiva de la política de lucha contra las drogas”.


4.- Justicia transicional y víctimas

Ha sido uno de los temas más discutidos. Con este acuerdo, las Farc y el gobierno no solo aceptaron acogerse a un sistema de justicia especial para la paz, sino que reconocen los estándares de la justicia internacional y, además, el reconocimiento histórico de las víctimas del conflicto. Se establece la creación de un Tribunal para la Paz, que asumirá todos los procesos por delitos cometidos en medio del conflicto. Se diferenciará entre los actores de la guerra: los subversivos, los terceros (civiles) y los agentes del Estado. Se acordaron penas alternativas entre 5 y 8 años de restricción de la libertad para los que digan la verdad de manera temprana. Esto sumado a trabajos, obras y actividades que contribuyan a la reparación de las víctimas.


 5.- Blindaje jurídico

La idea es dar “seguridad y estabilidad jurídica al acuerdo final”. Para concretarlo se involucra al Congreso de la República, la Corte Constitucional, los ciudadanos en las urnas y a la comunidad internacional. De ser aprobado, el acuerdo final ingresará al bloque constitucional y a la Carta Política del país. 

Ese ‘Acuerdo Especial’ se entregará al Consejo Federal Suizo y a la Secretaría General de Naciones Unidas, con el fin de que sea incluido en la resolución del Consejo de Seguridad que siguió las negociaciones.


6.- Sacar a los menores de la guerra

Se acordó sacar a los menores de edad de las filas de las Farc-ep. Los menores de 15 años tendrán prioridad. La insurgencia asegura que solo hay  21 menores en sus filas pero el Ministerio de Defensa, ha dicho que se cree que son 170. Los menores, serán acogidos en programas de atención y no tendrán que acudir a ningún tribunal, pues, como está estipulado actualmente en la legislación, los menores en la guerra son considerados víctimas. Los casos de quienes tengan entre 15 y 18 años, serán revisados para establecer si tienen procesos penales.


Lo que falta


Para poner en marcha todo lo acordado, primero deberá contar con el visto bueno del pueblo colombiano. Para eso el Gobierno  plantea que se haga a través del voto. La propuesta es que se haga un plebiscito, mecanismo que está en estudio en la Corte Constitucional. Sin embargo, aunque las Farc han dicho estar de acuerdo con una consulta, han insistido en que no aceptan el plebiscito como mecanismo. 

La entrevista

Piedad Córdoba
Piedad Córdoba
La defensora de derechos humanos, Piedad Córdoba, exsenadora colombiana, víctima del paramilitarismo y del Estado colombiano, dice que ya casi escucha sonar los clarines por la llegada de la paz. Conversamos con ella para escribir este artículo. Aquí está la entrevista:
  
¿Cree que el método que se ha empleado para alcanzar los acuerdos garantiza que no habrá retroceso?

No, yo creo que eso no se puede afirmar de manera categórica, lo que yo sí creo que se puede afirmar de manera importante es que el acuerdo especial con que culmine allá este proceso de negociación en La Habana, va a ser ratificado por el pueblo colombiano. Que aunque no es necesario, fue una propuesta del gobierno nacional, del presidente,  con la opinión, sobre todo en un país donde hay una oposición hirsuta que ha venido haciendo una campaña muy dura en los medios de comunicación contra lo que significa este acuerdo, por lo tanto, en la medida en que se gane la ratificación, eso si puede garantizar que la gente no va a permitir que los acuerdos echen atrás, porque de todas maneras aunque no todo el mundo los conoce todo el mundo no lo profundiza lo que sí hay es un imaginario de que son importantes para lograr acabar la guerra en el país.

¿Son varias las generaciones en Colombia que no conocen lo que es vivir en paz. Qué es lo primero que le va a cambiar a esos ciudadanos si se concreta el acuerdo de paz? 

A ver, yo creo que ya le ha ido cambiando de todas maneras, porque decisiones del cese unilateral por parte de las FARC durante tanto tiempo, disminuyeron ostensiblemente crímenes en las regiones.  Es una guerrilla muy fuerte  que está en el territorio nacional, que tiene de todas maneras muchos miembros de la misma y en esos territorios puede haber un descenso muy grande de las crisis humanitaria, de los enfrentamientos, de las extorsiones, de las dificultades de movilidad en el territorio. Lo que sí tenemos que ser muy claros es que no hay paz completa sino entra el ELN y si el gobierno nacional no toma la decisión de enfrentar al paramilitarismo.

¿En otras partes del mundo hay conflictos donde el método de sangre y fuego es el que se emplea para acabarlos y eso los ha hecho interminables y siempre a contravía de la paz. Cuál es la clave para que en Colombia esté siendo diferente? 

Por qué yo creo que habido una situación de enroque, ni la guerrilla tumbó el Estado ni el Estado fue capaz de acabar con la guerrilla. Entonces es una situación que no permitía avanzar que además fue involucrando la regiones, que fue generando circunstancias muy difíciles con todos los vecinos de Colombia y porque de todas maneras yo creo que nos dimos cuenta finalmente que era mucho mejor el diálogo, la salida política que el derramamiento de sangre. Porque además se ha aplicado la teoría  del enemigo interno y yo creo que la decisión no era matarnos entre todos.

El procurador de Colombia y el senador Álvaro Uribe han logrado mover a mucha gente para que rechacen los acuerdos de paz. ¿Ellos son una real amenaza a que se logre un acuerdo definitivo de paz? ¿Estimulan la extrema derecha paramilitar para que saboteen los acuerdos de paz? 

Si la estimulan, porque ellos son realmente un sector oscurantista, en el mejor sentido de la palabra. Es decir, de la época anterior de la Revolución Francesa, donde había realmente persecución por ser protestante, donde se tumba el acuerdo para proponer como única a la religión católica. Ellos representan ese oscurantismo de hoy día, del siglo XXI. Los que no le gustan los negros, los homosexuales, los que defienden a raja tabla el modelo neoliberal. Yo creo que cada vez menos, porque finalmente el tratado sobre la tolerancia de Voltaire, logró en un momento determinado ser el prolegómeno de la Revolución Francesa, es decir del respeto por las ideas, del derecho a la libertad y yo diría que el modelo del buen vivir. Por lo tanto ellos representan un sector que no los va a cambiar absolutamente, pero creo que va a ser mucho más la gente que va a empujar la ratificación de los acuerdos. Que no significa que eso garantice la paz con justicia social. 

¿Y si se pierde el plebiscito? 

Yo creo que nos obligará a seguir insistiendo. Nos obligará a trabajar muy fuerte. Y yo diría que entonces fue que no lo hemos hecho bien, porque si no somos capaces de convencer a quienes vamos hacer beneficiarios, a quienes realmente podemos sentir lo que significa ese rocío de agua dulce que significa la paz, pues entonces no lo hicimos bien.

¿Si no hay guerra, qué pasará con la ayuda de EEUU para atacar el narcotráfico? 

Yo creo que es muy importante tener claro que una cosa es la terminación de la confrontación armada y otra cosa son los planes y programas que precisamente el imperialismo, la banca internacional, que el mundo neoliberal, Fondo Monetario, el Banco Mundial siguen teniendo, porque finalmente ellos van por los recursos naturales, ellos van por lo que significa la riqueza de un país geoestratégicamente situado como Colombia. Por lo tanto eso no va terminar. Creo que el reto que se nos viene es un reto muy importante, porque el escenario va a cambiar de una lucha contra el narcotráfico disfrazada, que significaba era la lucha contra los movimientos sociales, populares, una lucha contrainsurgente a un plano donde ellos van a querer tener un control del territorio. Un control del territorio para hacerse la riqueza que va a estar en absoluta contradicción con el aterrizaje de los acuerdos en el territorio. O sea, muy complejo y eso tendrá que definirlo en mucha parte la región y sobretodo nosotros con el Movimiento Bolivariano, lo digo de manera muy expresa y también porque significa para nosotros la independencia real, la segunda e independencia que es la soberanía, la autodeterminación y obviamente la construcción de una paz con inclusión.

¿Se ha imaginado Piedad, su vida en un país en paz, sin la guerra? 

No solamente me la imaginé sino que lo trabajé. El costo es alto, muy grande pero yo creo que el día que firmemos la paz completa va a ser como un sonar de clarines. 

Las aspiraciones

Los paramilitares en Colombia son la mayor amenaza a la paz
Los paramilitares en Colombia son la mayor amenaza a la paz
El fin definitivo del conflicto armado trae consigo cambios estructurales que afectarán de manera individual a cada ciudadano y la manera como se relaciona en sociedad. El primer impacto será cultural. Dejarán de vivir en un país en guerra. 

El cambio será más intenso para los guerrilleros que han vivido siempre en la selva o en zonas  rurales de Colombia, donde el Estado no tiene presencia o es tan débil que se hace imperceptible. La articulista de la Revista Semana, María Jimena Durán, luego de pasar varios días dentro de uno de los campamentos de esa guerrilla, dice que lo incierto de lo que viene, también es esperanzador para los guerrilleros.  “Para muchos, va a ser la primera vez que van a tener una cédula colombiana; para unos, va a ser la posibilidad de ver a la familia que perdieron de vista; para otros será la oportunidad de validar su bachillerato con el propósito de estudiar ecología, derecho o ingeniería mecánica”.

Casi todos los combatientes de las Farc-ep solo han vivido en el marco de violencia, por eso les resulta difícil imaginarse cómo será caminar libremente en las calles.
 
Trabajos de investigación recientes muestran que algunos tienen temor de que los maten, que el gobierno no cumpla con los acuerdos, o que el plan de ser incluidos en la sociedad y en la política, sea una batalla casi tan cruenta como la que libraron en la selva. Saben que las Farc-ep se convertirá en un partido político pero sin las armas de fuego el poder que van a detentar es muy distinto y no saben cómo y dónde lo harán. 

Las ideas y opiniones expresadas en este artículo son las de los autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen
Abraham Istillarte

Máster en Estudios Latinoamericanos

La diáspora Palestina en Chile

Uno de los episodios migratorios más importante que ha marcado la historia en América Latina es...

Defender la verdad con la vida en América Latina

El asesinato de periodistas | Hay noticias que a los periodistas nos cuesta contar por el...

La reedición del Plan Cóndor

El Plan Cóndor fue un sistema de represión militar coordinado entre dictaduras del Cono Sur del...

Argentina: 7 meses de Macri

¿Ya pasó lo peor? Argentina generó millones de nuevos pobres en solo 7 meses.

La CIA en América Latina "El terror cerca de casa" (Terror Close to Home)

"El terror cerca de casa", es un artículo de la revista estadounidense, U.S. News and World...

ACNUR registra récord de desplazamientos alrededor del mundo

El incremento de guerras, de pobreza y otras crisis acompañadas de violencia que se han...