Para Estados Unidos todas las opciones sobre la mesa con Nicaragua

Todd Robinson, consejero para Asuntos de América Central del Departamento de Estado norteamericano, se manifestó así durante una conferencia de prensa telefónica en la que evitó discutir específicamente las medidas que se consideran

Estados Unidos, con su continua presión sobre Nicaragua en medio de la crisis sociopolítica del país centroamericano, advirtió que todas las opciones están sobre la mesa con respecto a esa nación
Estados Unidos, con su continua presión sobre Nicaragua en medio de la crisis sociopolítica del país centroamericano, advirtió este jueves que todas las opciones están sobre la mesa con respecto a esa nación.
Todd Robinson, consejero para Asuntos de América Central del Departamento de Estado, se manifestó así durante una conferencia de prensa telefónica en la que evitó discutir específicamente las medidas que se consideran.
Pero puedo decir que todas las opciones están encima de la mesa, apuntó el funcionario al acotar que van a utilizar las herramientas de las cuales disponen "para seguir apremiando" al Gobierno constitucional de Daniel Ortega y además, añadió, Washington sopesa la aplicación de nuevas sanciones como las de carácter financiero o las restricciones de visas.
Robinson, quien asumió su actual cargo tras ser declarado persona non grata en mayo pasado en Venezuela, donde se desempeñaba como encargado de Negocios de la Embajada estadounidense, expresó que la "senda para una paz en Nicaragua" sigue siendo la convocatoria a elecciones "anticipadas, libres, justas y transparentes".
El hombre a quien el presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusó de incurrir en acciones injerencistas contra su país, agregó que seguirán trabajando con la comunidad internacional para abordar la situación en Nicaragua.
La crisis sociopolítica en la nación centroamericana comenzó el 18 de abril pasado en medio de protestas contra reformas del Gobierno al seguro social, más tarde derogadas, pero que no detuvieron las manifestaciones, a las cuales se sumaron otras demandas políticas.
Según han denunciado varias fuentes, tales reformas sirvieron de pretexto para poner en marcha un plan dirigido desde el exterior con el objetivo de desestabilizar Nicaragua y provocar el colapso del ejecutivo sandinista.
El periodista norteamericano Max Blumenthal denunció que el panorama actual no se debe a una explosión social espontánea, como han pretendido hacer creer determinados medios de comunicación, sino que obedece a una estrategia bien diseñada por la Casa Blanca.
Para Blumenthal, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y la Fundación Nacional para la Democracia son los organismos que están detrás de la inestabilidad.
Ayer, al intervenir en la Organización de Estados Americanos, con sede en Washington DC, el canciller nicaragüense, Denis Moncada, denunció el impacto en su país de grupos terroristas internacionales y acusó a Estados Unidos de practicar una injerencia propia de épocas pasadas.