Dinero de contribuyente británico podría alimentar guerras y violaciones de los derechos humanos

El Gobierno británico ha elaborado discretamente propuestas para prestar a otros países mil millones de libras de dinero público para comprar bombas de fabricación británica y tecnología de vigilancia, informó el diario The Guardian.

  • Los activistas dicen que el plan terminará alimentando el conflicto yemenita y los abusos de los derechos humanos en ese país árabe.

El Gobierno británico ha elaborado discretamente propuestas para prestar a otros países mil millones de libras de dinero público para comprar bombas de fabricación británica y tecnología de vigilancia, informó el diario The Guardian.

Según la fuente, la medida ha sido atacada por los defensores del control de armas, quienes dicen que el dinero de los contribuyentes puede terminar alimentando el conflicto y los abusos de los derechos humanos.

El plan fue revelado en una sola frase deslizada en el presupuesto de este mes. 

Al presentar una nueva facilidad de préstamo de 2 mil millones de libras esterlinas para proyectos que apoyen el crecimiento limpio, el gobierno también anunció la creación de "un nuevo fondo de mil millones de libras esterlinas para apoyar a los compradores extranjeros de bienes y servicios de defensa y seguridad del Reino Unido".

Ese fondo será supervisado por el Financiamiento de Exportaciones del Reino Unido, que otorga préstamos para ayudar a los países extranjeros, especialmente aquellos con economías en desarrollo, a comprar bienes y servicios británicos.

"Incluso en tiempos de crisis, el gobierno está demostrando que hará cualquier cosa para vender tantas armas como sea posible", dijo Andrew Smith de la Campaña contra el Comercio de Armas. 

"Los contratos de venta de armas que se están apoyando con este dinero podrían ser usados para permitir atrocidades y abusos en los años venideros. El gobierno debería regular y controlar la venta de armas, no usar el dinero público y hacer todo lo posible para promoverlas".

Unos 5 mil 300 millones de libras de armas han sido autorizadas a Arabia Saudita desde que comenzó la guerra en Yemen. Existe la preocupación de que la coalición dirigida por Arabia Saudita, que lucha contra los rebeldes hutíes en el país, pueda haber cometido violaciones de los derechos humanos al tomar como objetivo la infraestructura civil.

Smith dijo que la crisis en Yemen mostró cómo las políticas para promover la venta de armas en el Reino Unido pueden resultar contraproducentes.

"En los últimos cinco años hemos visto el impacto devastador de los aviones de combate, bombas y misiles fabricados por el Reino Unido en Yemen. La guerra ha matado a decenas de miles de personas y ha creado la peor crisis humanitaria del mundo. Esas ventas de armas deben terminar ahora, pero también las políticas que permitieron que ocurrieran en primer lugar."