Covid-19 asesta golpe a política de Donald Trump de "máxima presión"

La pandemia echa por tierra el tema de la política exterior de Trump. Sus campañas de "máxima presión" - las sanciones que intentan asfixiar a Irán, los esfuerzos para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro, el empuje estancado para obligar a Corea del Norte a desnuclearizarse, las tácticas de intimidación utilizadas en las disputas comerciales con Europa, China y otros países - giran en torno a su inclinación por una acción unilateral dura.

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Estrategas en política exterior lamentan que en un momento de crisis global con la pandemia de la Covid-19, el presidente Donald Trump aparentemente abandonó el campo y arrió la bandera americana de liderazgo global, mientras la emergencia santaria puso en peligro su estrategia de "máxima presión".

El diario The Washington Post señala que muchos se preguntan cómo será el mundo cuando pase la pandemia, aunque nadie sabe cuándo será eso. 

"Los primeros meses de esta crisis sugieren que el orden mundial que surge en el otro extremo es probable que se altere de forma permanente", escribió Ben Rhodes, antiguo asesor del presidente Barack Obama.

La pandemia echa por tierra el tema de la política exterior de Trump. Sus campañas de "máxima presión" - las sanciones que intentan asfixiar a Irán, los esfuerzos para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro, el empuje estancado para obligar a Corea del Norte a desnuclearizarse, las tácticas de intimidación utilizadas en las disputas comerciales con Europa, China y otros países - giran en torno a su inclinación por una acción unilateral dura.

Sin embargo, una crisis de salud pública mundial está poniendo de manifiesto los límites de "América primero", ya que incluso el país más poderoso del mundo se ha visto obligado a buscar ayuda extranjera en la batalla contra el virus.

Ya, a ambos lados del Atlántico, aumentan los llamamientos para que la administración considere un replanteamiento significativo, en particular en lo que respecta a Irán.

Las sanciones que Trump volvió a imponer al Irán como parte de su táctica para destruir el acuerdo nuclear de 2015 ya habían paralizado la economía iraní y parecen haber debilitado su capacidad de salud pública en un momento de extrema necesidad.

"Los trabajadores médicos iraníes y los expertos en salud pública mundial dicen que no es posible determinar exactamente cuánto han afectado las sanciones estadounidenses a la capacidad de Irán para luchar contra un virus que, según los recuentos oficiales, ha infectado a más de 35 mil iraníes y ha matado a por lo menos dos mil 500", informó la semana pasada Erin Cunningham, del The Washington Post.

Los políticos de Europa y los rivales internos de Trump han pedido la suspensión de las sanciones u otras medidas temporales para agilizar el apoyo humanitario a Irán.

La administración Trump, impasible, sólo ha aumentado las sanciones contra Irán y Venezuela. El lunes, alrededor de dos docenas de exdiplomáticos de alto nivel y enviados de seguridad nacional emitieron un llamado a la Casa Blanca, instando a la administración a aliviar las sanciones y hacer más para permitir el comercio humanitario con Irán.

"Así como la pandemia de Covid-19 ha trastocado todos los aspectos de la economía global y de las vidas y la salud humanas, ha cambiado drásticamente el impacto de una política estadounidense diseñada con un propósito y condiciones diferentes", decía la carta, que fue redactada bajo los auspicios de la Red Europea de Liderazgo (ELN).

"El hecho de que Irán haya gestionado mal la crisis, no hace que sus necesidades humanitarias y las de nuestra seguridad sean menores. El alivio de las sanciones específicas sería moralmente correcto y serviría a los intereses de salud y seguridad de los Estados Unidos, Europa y el resto del mundo".

La administración Trump sostiene que ya está facilitando apoyo humanitario al Irán a pesar de las sanciones y que el régimen debería contar con los recursos necesarios para atender a sus ciudadanos y obtener lo necesario.

Pero los críticos dicen que las restricciones de EE.UU. han enfriado incluso el comercio permitido con Irán y ahuyentado a las entidades extranjeras de tomar el riesgo.

La carta del lunes instó a Trump a considerar medidas que, manteniendo las sanciones, alentarían a otros países y empresas a realizar plenamente las transacciones autorizadas con los iraníes.

Hay llamadas similares en otros frentes. En Venezuela, los Estados Unidos han intensificado su presión sobre Maduro, acusándolo a él y a algunos de sus asociados cercanos de narcoterrorismo. 

"Es muy peligroso e irresponsable en el momento de la pandemia del coronavirus", escribió Jeffrey Sachs, director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia y crítico de las sanciones de EE.UU. a Venezuela, a mi colega Adam Taylor en un correo electrónico reciente. "Los EE.UU. deberían ayudar a Venezuela y a otros países a contener esta devastadora pandemia".