Libaneses rememoran aniversario de sublevación popular

Miles de manifestantes repitieron este sábado en la Plaza de los Mártires una demostración que recuerda la sublevación popular iniciada hace un año contra el sistema político sectario, al que culpan de la crisis en El Líbano.

  • Libaneses rememoran aniversario de sublevación popular.
    Libaneses rememoran aniversario de sublevación popular.

La concentración en ese centro capitalino forma parte de masivas manifiestaciones previstas en todo el país para recordar aquellas jornadas que condujeron a la renuncia del primer ministro Saad Hariri.

El Ejército y las fuerzas de seguridad desplegaron sus efectivos para prevenir la violencia con que una vez los protestantes la emprendieron contra bancos e instituciones estatales.

Una vigilia con velas incluidas, tendrá lugar en el puerto de Beirut a partir de las 6:07 pm, a la misma hora que ocurrió una explosión el 4 de agosto pasado con un saldo de 192 muertos, más de seis mil 500 heridos y miles de millones de dólares en pérdidas.

Las protestas que comenzaron el 17 de octubre de 2019 se registraron cuando el Gobierno debatía un proyecto de ley de medidas impositivas que incluía el cobro diario de 0.20 de dólar por uso de WhatsApp.

Si bien ese resultó el detonante, los ciudadanos salieron a las calles contra años de estancamiento, saqueo al erario y corrupción.

Un año después, el país continúa en lidia contra la peor crisis económica en décadas con una depreciación de 80 por ciento de la moneda nacional, una inflación imparable y un desempleo que alcanza a más de 30 por ciento de la población laboral activa.

Según anticipos del Ministerio de Economía, 60 de cada 100 libaneses vivirá por debajo del umbral de pobreza para fines de 2020.

Un trío de primeros ministros dimitió a lo largo de los últimos 12 meses y no hay Gobierno efectivo desde el 10 de agosto último, tras la renuncia del jefe del Ejecutivo, Hassan Diab.

El coordinador especial de la ONU para El Líbano, Jan Kubis, comentó sobre el incumplimiento de promesas de la élite política de promulgar reformas, lo cual perpetúa la crisis y la parálisis.

'Las quejas y necesidades legítimas de los libaneses siguen sin atención, pese a un año desgarrador por el deterioro de la economía, una pandemia mortal, una explosión traumática y una inmovilidad política y de gobernabilidad', indicó.

Por la ocasión, el presidente Michel Aoun expresó: 'Todavía tengo la mano extendida para trabajar juntos a fin de lograr las demandas de reforma, ninguna de las cuales, enfatizó, es posible fuera de las instituciones estatales y aún no es tarde'.