La verdad sobre el armamento de “Israel”

A menudo les digo a mis estudiantes de primer año que el estudio de la política es el estudio del poder y lo que vimos el mes pasado mostró la evidente disparidad de poder entre “Israel” y los palestinos, escribió en The Guardian Rafeef Ziadah, profesor en la Universidad Soas de Londres.

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    La verdad sobre el armamento de “Israel”

Cuando los palestinos en Gaza y en todo el mundo celebraron la noticia de un alto el fuego, con un suspiro de alivio, muchos comentaristas lo aclamaron como un regreso a la calma, aunque para los palestinos, "calma" significa ocupación, bloqueo y represión.

De hecho, se puede decir que la verdadera naturaleza de este conflicto es lo que sucede entre las escaladas periódicas: la rutina constante de la vida bajo el apartheid. 

El poder israelí sobre los palestinos no es simplemente militar, y no solo se mantiene por la fuerza; se sustenta en el apoyo internacional. 

La importancia de este apoyo se hace evidente durante las ofensivas militares de los ocupantes -el mes pasado, Estados Unidos obstruyó una declaración del Consejo de Seguridad de la ONU para que continuara la campaña de bombardeos de “Israel”.

El apoyo diplomático y financiero más importante proviene de EEUU: 3800 millones de dólares (2700 millones de libras esterlinas) al año, la mayor parte de los cuales son ayuda militar y circula de regreso a la industria armamentística norteamericana. 

El apoyo de los gobiernos internacionales a “Israel” se mantiene, pese a acusaciones contra los jefes de Tel Aviv por violar el derecho internacional, uso ilegal de la fuerza y abusos lo suficientemente graves como para justificar una investigación de un tribunal penal internacional.

Reino Unido también ofrece respaldo a Tel Aviv mediante un próspero comercio de armas entre los dos estados y licencias de exportación aprobadas para la venta de armamento a “Israel” que cubren componentes para armas pequeñas, municiones, tecnología de visión nocturna e inteligencia.

El Reino Unido también importa armas israelíes. 

Por ejemplo, en 2016, el principal productor de armas de “Israel”, Elbit, junto con Thales UK, completaron la entrega de la mayoría de los 54 drones Watchkeeper como parte de un contrato de 800 millones de libras esterlinas. 

De 2018 a 2020, el Ministerio británico de Defensa compró 46 millones de libras esterlinas en equipos militares de Elbit. 

Esas armas se comercializan como "probadas en batalla", lo que demuestra las formas en que la violencia cotidiana contra los palestinos estimula una industria rentable con alcance internacional.

Investigaciones recientes revelaron que las fuerzas israelíes utilizaron componentes y equipos militares de fabricación británica durante los ataques aéreos a Gaza, pese a las afirmaciones del gobierno sobre los estrictos controles de exportación de armas. 

Los aviones de combate israelíes F-35 que se utilizan para bombardear el territorio densamente poblado tienen componentes de una gran cantidad de proveedores del Reino Unido, incluidos BAE Systems, GE Aviation, Martin-Baker, Selex, Cobham, Ultra Electronics, UTC Actuation Systems y Rolls-Royce.

Según Campaign Against Arms Trade, de 2016 a 2020, el Reino Unido emitió licencias de exportación individuales para la venta de armas a “Israel” por un valor de 400 millones de libras esterlinas. 

Es un aumento significativo desde los 67 millones de libras esterlinas en licencias de 2011 a 2015.

El mes pasado en Leicester, los activistas ocuparon la azotea de UAV Tactical Systems, una subsidiaria de Elbit Systems que en territorio británico posee nueve plantas de producción y oficinas. 

La instalación de Leicester fabrica el dron Hermes utilizado por “Israel” en Gaza. Los activistas lograron interrumpir la producción durante varios días antes de que comenzara otra protesta contra una fábrica de Elbit en Oldham.

Esas acciones resaltan cuánto está entrelazada Gran Bretaña con el poder militar de los sionistas. 

Dentro de edificios inocuos escondidos en polígonos industriales en Inglaterra, una de las principales firmas privadas de armas de “Israel” opera con libertad, sin consecuencias sobre cómo se usan sus armas en Palestina o en otros lugares.

La empresa británica por excelencia JCB, que fabrica topadoras, fue una de las tres empresas británicas enumeradas por la ONU como cómplices en la construcción de asentamientos ilegales y la demolición de viviendas palestinas. 

JCB está siendo "examinada" por el gobierno del Reino Unido para determinar si su proceso de diligencia debida cumple con las directrices de derechos humanos establecidas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Si bien “Israel” se presenta a sí mismo como un pequeño Estado que actúa en defensa propia, en realidad está llevando a cabo una ocupación militar de décadas y niega a los refugiados palestinos el derecho a regresar y desplaza a cientos de familias. Tiene uno de los ejércitos más fuertes del mundo, ayudado e instigado por el respaldo de potencias internacionales. 

Esta es la razón por la que los palestinos han hecho un llamamiento a las personas de conciencia de todo el mundo para que protesten contra una complicidad tan descarada con las violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional por “Israel”.