Destacan los beneficios del ayuno intermitente
Universidades españolas realizaron un estudio con 197 personas por un plazo de 12 semanas, y determinaron que el ayuno intermitente es el método más eficaz para perder peso y mejorar la salud.
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¿Ayuno intermitente o dieta tradicional?
El ayuno intermitente es el método más eficaz para perder peso y mejorar la salud en personas con obesidad, reveló un estudio desarrollado por universidades españolas.
De acuerdo con la investigación, publicada en la revista Nature Medicine, terminar la última comida antes de las cinco de la tarde y saltarse la cena es una estrategia efectiva para reducir la grasa abdominal subcutánea, sobre todo en períodos de ingesta excesiva.
El análisis científico puso en marcha una intervención de 12 semanas con tres estrategias de horas sin comer diferentes: la temprana (ingesta desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde), la tardía (aproximadamente de dos de la tarde a 10 de la noche), y la autoseleccionada, donde las personas determinaban su propia franja horaria para consumir alimentos.
Los 197 participantes recibieron también el tratamiento estándar para la obesidad, consistente en un programa de formación nutricional sobre dieta mediterránea y estilos de vida saludables.
Como resultado de la exploración, el ayuno intermitente no mostró beneficios adicionales con respecto a la educación nutricional, en cuanto a la reducción de grasa visceral.
No obstante, sí tuvo indicadores más favorables vinculados con la pérdida de peso, de tres a cuatro kilogramos en promedio, en comparación con el grupo de dieta de restricción calórica habitual.
Quienes se abstuvieron de comer en el horario temprano redujeron la grasa subcutánea abdominal en mayor medida, y mejoraron significativamente los niveles de glucosa, en comparación con los otros grupos.
“Al no consumir en la noche, el cuerpo tiene más tiempo para digerir y procesar los nutrientes, lo cual reduce el riesgo de problemas de azúcar y otros trastornos metabólicos”, afirmó una de las autoras del experimento, Idoia Labayen.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, desde 1990 la obesidad duplicó su número entre los adultos y se cuadruplicó entre los adolescentes del mundo.
En 2022, alrededor de dos millones 500 mil personas de 18 años o más tenían sobrepeso, así como 390 millones de individuos de cinco a 17 años.
Más allá del aspecto estético, este padecimiento tiene estrecho vínculo con la diabetes tipo dos y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y ciertos tipos de cáncer; por eso su control efectivo es tarea prioritaria para la comunidad científica.