Opinión - Artículos

A pesar de sus continuas amenazas y su actuar bélico y subversivo contra numerosas naciones, el actual jefe del régimen de Estados Unidos, Donald Trump, es un perdedor, tanto en su país como en el mundo, de ahí su conducta cada vez más histriónica y agresiva, y por supuesto peligrosa para la humanidad.

Indiscutiblemente, el staf golpista alentado desde Washington está histérico porque no le salen las cosas como planea. Les falló el 23F, “Día D” para con la excusa de entrar “Ayuda humanitaria”, generar una irrupción masiva de paramilitares y “liberar” una franja de territorio. Fueron rechazados por el pueblo miliciano y las FANB con coraje y valentía, y el mundo pudo ver (hasta el New York Times lo confirma ahora), de lo que es capaz la oposición externa e interna.

El 8 de marzo de 2019, durante una sesión informativa especial en el Departamento de Estado, en Washington, DC., Elliott Abrams, Representante Especial de Estados Unidos para Venezuela, en respuesta a una pregunta de un periodista de Bloomberg, afirmó lo siguiente:

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha denunciado que Estados Unidos está detrás del ciberataque que ha dejado sin electricidad durante más de dos días a la mayor parte del territorio venezolano. Aparte del alborozo con que el Senador Marco Rubio adelantó en su cuenta de Twitter, antes de que nadie los mencionara, el entusiasmo criminal del Secretario de Estado Mike Pompeo al respecto revelaría que el gobierno de estadounidense posee el motivo.

El cambio climático certificado por científicos y diversos estudios, y que el presidente Donald Trump considera como “un invento chino” para afectar a Estados Unidos, divide y a la vez junta a los estadounidenses.

Ante la inacción de las Naciones Unidas y la complicidad de los gobiernos de los países europeos, serviles hasta el hartazgo con el Nerón estadounidense -capaz de incendiar un continente con tal de favorecer a sus amigos, aliados y las megacorporaciones de su país- es el deber de la hora organizar una contraofensiva para desbaratar esta nueva arremetida imperial.

Algo que dijo el presidente de Estados Unidos Donald Trump el pasado 19 de febrero en una universidad de Miami debe ser cuidadosamente estudiado para saber si fue una proyección psicopática, atribuir a otros lo que uno es.

En el siglo XVI, el Imperio Otomano luchaba contra todas las potencias europeas, incluido el vasto Imperio de los Habsburgo en Europa del Este y el Mediterráneo; Solo Francia surgió como una fuerza que se oponía a la alianza europea y fue partidaria del Imperio Otomano; esto realmente le había dado el derecho exclusivo de entre todos los países europeos, para hacer negocios con el Imperio Otomano, y esto fue reconocido como un privilegio.

La hoguera eterna de la violencia en el Cuerno de África, lejos está de apagarse y al parecer se expandirá todavía mucho más.