Opinión - Artículos

Después de entrar las sanciones estadounidenses contra Irán en vigencia, la pregunta sigue siendo; ¿qué se espera de estas sanciones en el frente político del presidente estadounidense, Donald Trump?

He ahí un primer detalle: los cubanos reconocen en la RPD de Corea a una nación de vocación independentista y soberana, vencedora de dos imperios. Primera y fundamental cercanía.

Lo que mejor expresa el actual estado de las cosas entre Estados Unidos e Irán con motivo de la entrada en vigor de las nuevas sanciones estadounidenses, se enmarca en la respuesta dada por el comandante de la fuerza de al Quds en la guardia revolucionaria iraní, el general Qassem Suleimani, a lo publicado por el presidente de los Estados Unidos Donald Trump en una foto de sí mismo, a la manera de un anuncio de la famosa serie estadounidense “Juego de Tronos” y que lleva escrita debajo de la misma la frase “Las sanciones llegarán el cinco de noviembre”.

Es común en parte de la izquierda latinoamericana utilizar la palabra Imperio para referirse a los Estados Unidos, y antiimperialistas suelen reconocerse quienes cuestionan las políticas hegemonistas e injerencistas que ese país ha sostenido en la región. Por ejemplo, la Constitución vigente en Cuba y el nuevo proyecto que se discute actualmente recogen la expresión “imperialismo yanqui” y el proclaman el antiimperialismo como un principio de las relaciones internacionales de la República.

No es difícil para nadie entender el equilibrio en la escena siria; sin embargo, las partes externas involucradas durante años en el conflicto sirio han superado sus dificultades en reconocer que el eje de la resistencia y el Estado sirio que forma su corazón ya salieron vencedores en la guerra.

Lo que el primer ministro designado Saad Al-Hariri ve como una complicación o un “nudo” es el nombramiento de un ministro sunita que no forma parte de su Bloque Futuro; sin embargo, Hizbullah lo ve de otra manera al considerar que el reclamo de los diputados sunitas independientes es normal y evidente.

En tiempos tormentosos, siempre aparece Cuba para acercar el sol del entusiasmo y la comprobación de que si hay Revolución el camino es de victoria. Esta otra gran patinada del Imperio estadounidense en las Naciones Unidas, viene a demostrarlo. No solo no pasaron y fueron rechazadas por voto mayoritario las ocho enmiendas con que quisieron embarullar y ensuciar el escenario -en nombre de los derechos humanos que ellos jamás respetan- sino que en la votación final otra vez se quedon solos con sus hijos putativos de Israel. Ni siquiera pudieron rasguñar alguna solitaria abstención, ya que, lo cierto es que no convencen a nadie con su obsesión contra esa pequeña y digna isla del Caribe.

Finalmente ha quedado develado que el asesinato del periodista y ex agente de la inteligencia saudita, Jamal Khashoggi, en el consulado saudita de la ciudad turca de Estambul, el último dos de octubre, tiene más ribetes de ajuste de cuentas mafioso, que un atentando, más, a la libertad de prensa de la secta Saud.

Había participado en los proyectos de desestabilización en Afganistán. Se entrevistó en las montañas de Bora Bora con elmismísimo Osama Bin Laden; en aquellos días fue fotografiado empuñando un lanzacohetes. Era también periodista del Washington Post, seguramente su tapadera. Vivió durante años muy cerca de los círculos de poder saudíes y conocía las entretelas del régimen. Fue estrecho colaborador de Turki bin Faisal Al Saud, el que fuera durante 23 años responsable de los servicios de inteligencia del régimen saudí, y que posteriormente sería nombrado embajador en Londres y en Washington .