Wang Yi

El Consejero de Estado y Ministro de Relaciones Exteriores chino

Por una asociación china – árabe

Por una asociación china – árabe, en la planificación de la cooperación en el contexto de la iniciativa de la “Franja y la Ruta” de la nueva era. Con motivo de celebrarse la VIII reunión ministerial del Foro de Cooperación China-Países Árabes (CASCF, por sus siglas en inglés).

Por una asociación china – árabe

El día diez de julio se celebrará en Beijing, la VIII reunión ministerial del Foro de Cooperación China-Países Árabes; asistirá a la sesión de apertura el presidente Xi Jinping quien pronunciará un discurso importante, también asistirá su alteza el Emir de Kuwait Shaikh Sabah Al Ahmad Al Jaber Al Sabah y representantes de veintiún países árabes, además del secretario general de la Liga de Estados Árabes; el encuentro es otro evento importante en el curso de las relaciones sino-árabes, después de que el presidente Xi Jinping asistiera a la sexta reunión ministerial del foro en 2014 y de su visita a Arabia Saudita, Egipto y la sede de la Liga de Estados Árabes en 2016; las dos partes explorarán en profundidad las formas de erigir la “Franja y la Ruta” y consolidar la cooperación conjunta, lo cual permitiría delinear conjuntamente un plan amplio para las relaciones China – Países Árabes en la nueva era.

Los contactos entre China y los países árabes se remontan a un pasado lejano y se consideran un ejemplo a seguir; a lo largo de dos mil años se establecieron por tierra y por mar y de manera ininterrumpida, contactos entre ambas naciones China y el Mundo Árabe, beneficiándose ambas civilizaciones mutuamente de este contacto hasta convertirse en dos modelos brillantes; desde mediados del siglo pasado, ambas partes la china y la árabe habían intercambiado manifestaciones sinceras de solidaridad en pro de la liberación nacional y en apoyo a la marcha para construir la patria, estableciendo nuevos hitos de amistad y de cooperación; el año dos mil cuatro se fundó el Foro de Cooperación chino - árabe, lo cual hace que las relaciones mutuas avancen con los dos “motores” el bilateral y el colectivo, e impulse el rápido desarrollo de la cooperación entre las dos partes en todos los ámbitos.

El presidente Xi Jinping señaló que China y los países árabes son socios naturales en la cooperación para construir el proyecto de la “Franja y la Ruta”, las dos partes deberían evocar el espíritu de la Ruta de la Seda representada por la paz, la cooperación, la apertura, la inclusión, el beneficio mutuo, y el provecho para ambas partes, ampliando los denominadores comunes que existen entre ambas naciones en su proceso hacia el resurgimiento; y gracias a la orientación, asesoría, y el apoyo de los líderes de ambas partes, las relaciones chino-árabes se han elevado hacia un nuevo plano.


Xi Jinping

En los últimos cuatro años, tanto China como los países árabes han logrado resultados fructíferos por medio de la comunicación y la cooperación que giran en torno al proyecto de la “Franja y la Ruta” y se han registrado muchos resultados deslumbrantes.

Durante los últimos cuatro años, se intensificaron los contactos de alto nivel entre ambas partes, destacando la exitosa visita del presidente Xi Jinping al Medio Oriente y las visitas realizadas por los líderes de Egipto, Arabia Saudita, Marruecos y Palestina a China, hecho que fortaleció la confianza política mutua y mantuvo las relaciones entre ambas partes a un nivel muy alto;  China ha establecido o elevado las relaciones estratégicas con once países árabes; además, ha apoyado los esfuerzos de los países árabes con el fin de explorar las vías de desarrollo de manera independiente y los esfuerzos de Palestina para restablecer sus legítimos derechos nacionales; a cambio, los países árabes han brindado un valioso apoyo a China en las cuestiones importantes relacionadas con sus intereses vitales.

Asimismo, se ha  ampliado el circulo de cooperación practica entre China y los países árabes en el ámbito económico, comercial y popular, cubriendo extensas áreas, desde el lanzamiento de satélites al espacio al cultivo de algodón en el suelo; también se incrementó la variedad de mecanismos del foro, ya que se encuentran activados de manera efectiva más de diez mecanismos, incluyendo la reunión ministerial, la reunión de funcionarios de alto nivel, la conferencia de los hombres de negocios, la conferencia de cooperación en el ámbito de la energía, hecho que ha contribuido a la consolidación de parte de la asociación chino-árabe en la cimentación de la “Franja y la Ruta” desde diferentes dimensiones y ángulos.

En los últimos cuatro años y gracias a los esfuerzos concertados y los pasos pioneros y  vigorosos de ambas partes, se reforzó la ecuación de cooperación 1+2+3 representada en la consideración del campo de la energía como eje principal e infraestructura, facilitando esto el comercio y las inversiones como las dos alas y las tres áreas de tecnología avanzada y moderna que abarcan, la energía nuclear, el espacio y los satélites artificiales, y la nueva energía como puntos de implantación; también han avanzado de manera integral los cuatro planes de acción basados en: reforzar la estabilidad, impulsar la innovación en la cooperación, la armonización en el campo de la energía productiva y la consolidación de la amistad.    

Ambas partes la china y la árabe han realizado esfuerzos continuos para promover la armonización entre las estrategias de desarrollo, hecho que impulsó la cooperación en todos los ámbitos logrando nuevos avances; China había firmado un memorándum de entendimiento con nueve países árabes para la asociación en la edificación conjunta de la “Franja y la Ruta” y suscribió con cuatro países árabes un documento de cooperación relacionado con la fuerza productiva; asimismo, el Fondo de la Ruta de la Seda y el Banco  Asiático de Inversiones en Infraestructura, también invirtieron en los países árabes; en 2017 el volumen del intercambio comercial chino – árabe alcanzó casi los doscientos millardos de dólares americanos, con un incremento del 11.9% sobre la base anual, y el volumen de las inversiones chinas directas en los países árabes alcanzó 1.26 millardos de dólares americanos con un aumento del 9.3% sobre la base anual. 

Durante los últimos cuatro años, ambas partes China y los países árabes han desarrollado la cooperación en los campos tradicionales como la energía, la infraestructura y el comercio, elevándola a un nuevo plano; por ejemplo, en la estación Hesian para la producción eléctrica con carbono limpio en Dubái se utilizó tecnología de combustión superior a su punto crítico, considerada una técnica avanzada a nivel mundial, así como ayudó a la estación de al Atarat a cumplir el sueño de Jordania de producir electricidad con el esquisto bituminoso (o lutita bituminosa), estos dos grandes proyectos dieron inicio a un nuevo capítulo en relación a la cooperación china - árabe en el campo de la electricidad; además de esto, los grandes proyectos de infraestructura están avanzando rápidamente, como la segunda fase del puerto de Khalifa en los Emiratos Árabes Unidos y el proyecto del ferrocarril en la ciudad de al Asher de Ramadán en Egipto, hecho que ha ayudado a los países árabes a cumplir sus nuevos planes de interconexión y desarrollo; así como se desarrolló la zona de Suez para la cooperación económica y comercial en Egipto, convirtiéndose en un complejo industrial integral.


La cooperación entre las dos partes

La cooperación entre las dos partes se desarrolla a través de la innovación; en ese contexto, se ha inaugurado el Centro chino – árabe para la transferencia de tecnología,  y se ha instalado exitosamente el foro chino-árabe para el sistema Beidou de navegación por satélite; al mismo tiempo China ha lanzado con éxito el primer satélite de telecomunicaciones argelino, lo cual se considera un ejemplo notorio de cooperación sino-árabe en comunicaciones satelitales; asimismo, fueron bien recibidos por las personalidades de la parte árabe, el Centro de Estudios Sino - Árabe para la Reforma y el Desarrollo y el Foro Sino-Árabe para la Reforma y el Desarrollo, considerados como plataforma para compartir experiencias sobre gobernanza, administración de gestión, reforma y desarrollo.

Durante los últimos cuatro años, la cooperación mutua y beneficiosa entre las dos partes, la china y la árabe, se ha vuelto más práctica en las áreas de autodesarrollo, desarrollo social, sustento del pueblo e intercambio de individuos, lo que ha traído beneficios tangibles y bienestar a los pueblos de ambas partes; en este contexto, se ha cumplido con todas las ayudas anunciadas por el presidente Xi Jinping a Palestina, la ayuda humanitaria a Siria, Líbano, Jordania, Libia y Yemen; y China ha capacitado a más de seis mil profesionales árabes en diversas disciplinas.

Paralelamente con los esfuerzos de China para transferir capacidad productiva al exterior, satisfaciendo las necesidades del Medio Oriente en cuanto a la diversificación de la economía y ayudando a los países árabes a fortalecer su capacidad de autodesarrollo, China no ha ignorado el tema del sustento del pueblo, considerado como la “pregunta obligada”; en este contexto, una empresa china estableció la primera base de producción de fibra de vidrio fuera del país, en la zona de Suez para la cooperación económica y comercial, creando más de dos mil empleos para la población local y convirtiendo a Egipto en el mayor productor de fibra de vidrio de África y el tercer mayor productor del mundo.

A cambio, los países árabes ofrecieron facilidades para las visitas de los ciudadanos chinos; hasta la fecha, nueve países árabes han adoptado la política de exención de visado o de otorgar visa en el aeropuerto a los ciudadanos chinos, semanalmente se realizan ciento cincuenta vuelos de pasajeros y cuarenta y cinco vuelos de carga entre China y los países árabes; cabe destacar, que el número de turistas chinos a los países árabes ha aumentado año tras año y en gran proporción; así como han ingresado a muchos hogares chinos los productos árabes especiales y de buena calidad, como el algodón egipcio de fibra larga, el aceite de oliva tunecino, los chocolates libaneses y los dátiles del Golfo, estos son obtenidos por medio de sitios de comercio en la web.  

El mundo de hoy se encuentra en una etapa crucial de desarrollo, y de grandes cambios y ajustes; y China avanza con pasos confiados en su nueva marcha para lograr “los dos objetivos de cien años”, la reforma se profundizará y se expandirá, y el país se abrirá más hacia el exterior; al mismo tiempo muchos países árabes han tomado medidas importantes para reformar y conducir la nación hacia un futuro mejor; por lo tanto, el concepto de desarrollo para ambas partes tanto China como el Mundo Árabe se ha vuelto más compatible, y las características integracionistas entre ambas partes se han tornado más claras, lo cual condujo esas relaciones hacia un nuevo punto de partida histórico que requiere de un trabajo conjunto con el fin de instaurar un nuevo tipo de relaciones internacionales, y establecer una comunidad con un destino común para la humanidad, preparando así para un entorno externo pacífico y un orden internacional justo que permita el resurgimiento nacional de ambas partes.

En la esperada VIII reunión ministerial del Foro de Cooperación China-Países Árabes, ambas partes la china y la árabe, guiarán a sus líderes, hacia la adopción de la iniciativa la “Franja y la Ruta”, estableciéndola como línea y directriz principal, y conversarán sobre los planes y pasos a tomar para una cooperación futura, así como revisarán el trabajo conjunto con el objeto de establecer la "versión avanzada" de las relaciones sino-árabes.  

China y los países árabes serán los socios en el mantenimiento de la paz y la promoción de la estabilidad; ambas partes deberían fortalecer la coordinación y el apoyo mutuo en cuestiones relacionadas con los intereses fundamentales y las principales inquietudes de la otra parte, y defender resueltamente los intereses comunes de los países pobres en desarrollo, así como impulsar en el sentido de resolver los problemas candentes por la vía política, y comprometerse con el concepto de seguridad conjunta, integral, cooperativa y sostenible, de manera que permita restaurar la paz y la seguridad en el Medio Oriente a la prontitud posible, y facultar a ambas partes para contribuir con lo que se requiere en pro de la estabilidad y la prosperidad en el mundo.

China y los países árabes serán los socios en la reforma, el desarrollo y la prosperidad conjunta; cada parte debería apoyar a la otra en la exploración de caminos de desarrollo que sean apropiados a sus condiciones nacionales, así como utilizar adecuadamente las ventajas que poseen ambas partes, expresadas a través de la integración de sus particularidades y la concordancia de sus necesidades, también acelerar el proceso de armonización de las estrategias de desarrollo, promover el intercambio de experiencias en relación a la gobernanza y la administración de gestión, y lograr el progreso y el desarrollo común; estableciendo como prioridad el interés por el pueblo y que los resultados de desarrollo beneficien aún más a los pueblos de ambas partes.

China y los países árabes serán socios en la cooperación práctica, el beneficio mutuo y el provecho para ambos; las dos partes deberían comprometerse en cuanto a la consulta, compartir y ampliar la cooperación en las áreas de infraestructura, satélites, espacio, energía y otros, además de la buena implementación de proyectos vitales como puertos, zonas industriales y otros; recibiremos con agrado la incorporación de más países árabes para que consulten con China con el fin de suscribir el memorándum de entendimiento y asociarlos a la labor de la construcción de la “Franja y la Ruta” elevando así el nivel y la calidad de la cooperación práctica.

China y los países árabes serán los socios en la comunicación en beneficio de las civilizaciones; las dos partes se esforzarán en ampliar la comunicación con el pueblo, y profundizar la cooperación en los campos de la ciencia, la educación, la cultura, la salud, los medios entre otros, así como en la creación de más puentes para mejorar el conocimiento y la comunicación entre las dos grandes naciones, enriqueciendo el conocimiento mutuo y la relaciones de amistad entre los pueblos de ambas partes e impulsando la civilización humana con el fin de lograr un mayor progreso.

El nuevo plan trae una nueva esperanza, y la nueva plataforma conduce a nuevos logros; confiamos en que el barco de la cooperación y la amistad chino-árabe desplegará sus velas para navegar hacia un futuro más hermoso.