Ejército sirio prosigue ofensiva antiterrorista tras la liberar de Daesh Hajar al Aswad y el campamento de Yarmuk

Ahora, con alrededor del 75 por ciento del territorio sirio bajo control del gobierno del presidente constitucional, Bashar Al-Assad, si bien las fuerzas gubernamentales dieron otro paso victorioso más en el combate contra las agrupaciones radicales, la lucha contra esos entes violentos prosigue.

Las tropas gubernamentales izaron la bandera nacional en astas de los liberados territorios de Hajar al-Aswad.

Luego de la liberación completa por el Ejército sirio del distrito de Hajar al-Aswad y el Campamento de Refugiados Palestinos de Yarmouk, que estaban en poder del grupo terrorista Daesh, miles de pobladores de esos territorios celebraron el gran triunfo militar.

Las emociones afloraron al saber que en cada palmo de su terruño, luego de varios años de sufrimientos por los continuos abusos y asesinatos cometidos por Daesh, no ocurrirán más actos de violencia, afirmó un residente local.

Otro resumió un sentimiento colectivo refiriéndose a la derrota de las formaciones takfiríes en todo el sur de Damasco y zonas aledañas: "Lo que parecía un sueño hace tres años, hoy se convierte en realidad. Creo que aún estoy soñando".

Y esa sensación de confort llegó cuando las tropas gubernamentales izaron la bandera nacional en astas de los liberados territorios de Hajar al-Aswad, el propio Campamento de Yarmouk y barrios contiguos como Yelda, Bebila y Beit Sehem.

Ya las brigadas de zapadores del Ejército laboran en la limpieza de minas sembradas por los terroristas, y las autoridades de Damasco campo, como de la misma capital, iniciaron el proceso de reconstrucción de infraestructuras.

Aunque la devastación de las infraestructuras en esos sitios resulta enorme luego de más de siete años de guerra fomentada por grupos terroristas, con apoyo financiero y logístico de Estados Unidos y otras potencias occidentales, la vida renace en las comunidades.

El Comando General del Ejército y las Fuerzas Armadas expresó -en un comunicado- que la nueva victoria es particularmente importante porque significa la eliminación total de los componentes más fieros de las organizaciones terroristas.

Ahora, con alrededor del 75 por ciento del territorio sirio bajo control del gobierno del presidente constitucional, Bashar Al-Assad, si bien las fuerzas gubernamentales dieron otro paso victorioso más en el combate contra las agrupaciones radicales, la lucha contra esos entes violentos prosigue.

Exterminados o evacuados los takfiríes de extensas zonas cercanas a Damasco, la lucha antiterrorista parece enfocarse en puntos como Idleb, provincia situada a unos 300 kilómetros al noroeste de esta capital.

También pudieran ser objeto de operaciones militares antiterroristas, con empleo de la aviación y fuego de artillería, Al-Tanf, zona ubicada a unos 200 kilómetros en la frontera con Irak; y las sureñas provincias de Deraa y Quneitra, a unos 100 kilómetros al sur de esta capital.